El final de la Guardia Nacional de Nicaragua

¡Sálvese quién pueda! Oyó los disparos muy cerca, casi encima de su cabeza. Pedazos de hojas del follaje caían como en lluvia a su alrededor, cercenadas por las balas que pasaban zumbando a su alrededor.

Carne de cañón

La agonía de la Guardia Nacional queda descarnadamente expuesta en este testimonio del subteniente Luis A. Moreno, que es parte de un libro en elaboración del periodista Fabián Medina.

La Policía infunde pánico

En una plática amena una persona conocida se refrescaba y me refrescaba la mente al recordarme el pánico que producían las patrullas de la Guardia Nacional (GN) —los “jocotes cocidos” a como les decía el pueblo—, la GN de Somoza, cuando uno se las encontraba en la calle a pie o en los famosos Becats, ya que sin motivo alguno te cargaban a culatazos limpios, cuando no a patadas o a vergatorazos.

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