A 170 años de la Batalla de San Jacinto, un análisis sobre William Walker y cómo el filibusterismo histórico se compara con el régimen de Daniel Ortega.
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El Pacto Providencial y la historia de Nicaragua que se repite
A 170 años del Pacto Providencial en Nicaragua, la historia se repite. La crisis política actual exige unidad frente a una nueva dictadura.
Retos de la oposición democrática
La oposición democrática unida debe demostrar que no solo está en capacidad de hacer presión para liberar a nuestros presos políticos, sino que también es capaz de liderar al pueblo de Nicaragua, en el arduo y difícil camino que le espera en su transición hacia la democracia.
¿Nos importa la verdad?
Los sandinistas decretaron una amnesia colectiva para borrar de la memoria de los nicaragüenses los errores y horrores de ese proceso. Y lo que no pudieron borrar lo disimulan hoy con beatitudes socialistas, solidarias y cristianas.
Evocación de las fechas patrias
Reconocimiento a nuestros héroes sin fusil: aquellos que no tienen carácter bélico, pero que han dado la vida al servicio de los demás, a la cultura, a la prosperidad nacional. Me refiero a los héroes cívicos que constituyen un ejemplo para nuestras labores cotidianas.
Nuestro Rubén Darío y Juan Santamaría de Costa Rica
Rubén Darío nació el 18 de enero de 1867, 11 años después de la batalla en que el joven y humilde Juan Santamaría en acción heroica se revistiera de gloria al dar su vida por la libertad del nuestro y de su país.
Los filibusteros atacaron San Jacinto con revólveres de casi cinco libras de peso. Estos son diez datos que probablemente no sabía
El próximo martes 14 de septiembre se conmemoran 165 años de la histórica batalla que se libró en la casa hacienda San Jacinto. Este lugar ubicado a 38 kilómetros y medio de Managua sobre la carretera panamericana fue escenario de una de las gestas heroicas más grandes del país. En 1964 Luis Somoza declaró el lugar monumento nacional.
Las batallas de San Jacinto
La primera batalla de San Jacinto fue desastrosa para MacDonald y sus filibusteros. A como cualquiera que visita el museo de San Jacinto puede constatar, la hacienda era una verdadera fortaleza