En la mitología griega y romana, la Envidia era una diosa alegórica, o sea, simbólica, hija del gigante Palas y de la infernal laguna Estigia. Así lo asegura el mitólogo español José Antonio Pérez-Rioja, citando al antiguo poeta latino, Ovidio.
envidia
Envidia
Querida Nicaragua: Si la envidia es pecado, confieso que he pecado grandemente al observar el desarrollo de las elecciones tanto en El Salvador como en Costa Rica. Tuve muchísimo interés en enterarme de cómo marchaban esos procesos electorales. No me importaba tanto quién ganara, pues al fin y al cabo los que ganaran lo harían en buena ley, sin trucos, ni zancadillas, sin boletas falsificadas, y sin retención de cédulas a ningún ciudadano, en plena calma, en sosiego, en un acto masivo verdaderamente limpio, una fiesta cívica completa.
La envidia y el chisme son armas del diablo
El papa Francisco manifiesta que estas dos características llevan a los celos y la amargura y las cuatro juntas separan a las comunidades
Dante y la envidia
Dante Alighieri, el sumo poeta italiano, describe el purgatorio como un monte-isla en el hemisferio sur, opuesto a Jerusalén. En esta montaña, junto con su guía, el poeta latino Virgilio, Dante continúa su gesta única de un hombre que aún vivo recorre los terrenos de Dios.
Editorial: Elecciones libres en Dominicana.. ¡Qué envidia!
Editorial: Elecciones libres en Dominicana.. ¡Qué envidia!
“Me tienen envidia”
Cristiano Ronaldo dijo que los hinchas de los equipos contrarios lo abuchean porque “soy guapo, rico y un gran futbolista”. El delantero del Real Madrid fue silbado por los seguidores del Dínamo de Zagreb el miércoles en el triunfo del equipo español 1-0 sobre su oponente croata en la Liga de Campeones. “Será porque soy guapo, rico y un gran futbolista, porque me tienen envidia. No tengo otra explicación”, comentó.
Benedicto XVI dice que la envidia y los celos también se dan en la Iglesia
El papa Benedicto XVI denunció hoy que en entre los miembros de la Iglesia también se dan casos de envidia y celos y aseguró que el estilo pobre, casto y obediente de sus hijos hace a la Iglesia más bella y luminosa.