El diablo juzga por su propia condición

Las palabras de Rosario Murillo producen una impresión tan peculiar. Mientras intenta condenar a sus adversarios, termina describiendo sus rasgos más visibles. Como si, sin proponérselo, ofreciera un retrato de sí misma.

Más sobre el diablo

La neolengua orwelliana: viva la paz y por eso te reprimo; te mato porque te quiero; viva el amor y por eso te odio; viva Cristo y por eso soy hechicera; soy solidario y por eso te quito todo lo tuyo. Palabras de la pareja Robespierre y sus siervos para evitar la guillotina, aunque sin éxito. El Régimen del Terror está aquí.

Más sabe el diablo por vago

A los regímenes de Venezuela y Cuba le deben todo, y ahora apuntan a Rusia, China e Irán como si la pareja y su descendencia fuesen grandes jugadores en la escena internacional. Pero van callando ahora que Mr. Trump se puso bravo.

¿Existe el diablo?

La quema de iglesias y asesinatos masivos de clérigos y religiosos (as) perpetrados por los comunistas en la guerra civil española, el incendio de la imagen de la sangre de Cristo en Nicaragua, la destrucción de imágenes religiosas en los disturbios de Chile en 2019 y otros actos similares, son manifestaciones tan claras de odio satánico, que no hay necesidad de tener buen olfato para detectar su azufre.

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