Las barbas del ayatolá

Ojalá que Ortega y Murillo reflexionen, incluso por el bien personal y familiar de ellos mismos. Si no lo hacen, de todas maneras el cambio vendrá porque es inevitable, solo que con mayores costos que se podrían evitar si los dictadores reconocen que las barbas de sus vecinos están ardiendo.

Cuba en la encrucijada

La infelicidad acumulada y la desesperanza endémica causada por el sistema han hecho despertar a la mayoría de la población. No soportan más mentiras, manipulaciones y miserias. La ciudadanía está harta de vivir a un límite que el régimen extiende sin cesar.

Escenario en harapos

Los antiguos abrazos han quedado en mímicas. ¿Hay algún avión, algún barco, que haya partido desde Nicaragua para llevar a Cuba medicinas, leche en polvo, conservas? Nada. En la precavida oscuridad reina el silencio medroso.

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