Una bofetada para todos

Xochilt Ocampo, la diputada del FSLN cuyo nombramiento le fue abruptamente cancelado, recibió una bofetada. Pero no solo ella. Como caen las piedras al agua, produciendo círculos concéntricos, la bofetada se extendió a los diputados del partido gobernante, para luego golpear al poder legislativo, al poder electoral, al Estado de Derecho, y a todos los nicaragüenses.

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