El arte surge del barro en Las Cureñas

Las Cureñas es una comunidad ubicada a 14.8 kilómetros de Jinotega, cercana a Saraguasca y Tomatoya. Ahí se encuentran las 12 artesanas que han moldeado el barro y creado la tradición icono del departamento: la elegante cerámica negra.

Mujeres indígenas moldean el barro

El taller cuenta con una pequeña sala en la que se ubican tablones y reglones que sirven para exhibir las piezas elaboradas, las que oscilan, dependiendo del tamaño, entre los 25 hasta 700 córdobas.

Con el don de crear

Las manos son la principal herramienta para los artesanos. Pedro Guerrero es uno de ellos y desde hace 28 años se dedica a darle forma al barro.

Con los pies de barro

Según el libro bíblico de Daniel, el rey Nabucodonosor tuvo un sueño, en donde vio una estatua de metales preciosos, pero con sus pies hechos de barro y arcilla. Tenía una base tan débil que una piedra provocó que se derrumbara lo que fue interpretado por el profeta, que el reino estaba en peligro y podría caerse estrepitosamente.

Barro y metal

Germán Aguirre Jiménez es originario del municipio La Paz, Carazo. El vivir siempre en el campo le brindó la oportunidad de estar en contacto con el barro café de esa zona y poder moldearlo a su gusto.

Con los pies de barro

Las apariencias engañan. Una estatua, como la del relato bíblico del profeta Daniel, puede lucir magnífica: cabeza de oro, pecho de bronce y piernas de hierro, pero sus pies pueden ser de arcilla. Igual puede lucir de magnífica una construcción —física, política o económica— pero si está construida en arena, un vendaval la puede derribar.

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