Las manos son la principal herramienta para los artesanos. Pedro Guerrero es uno de ellos y desde hace 28 años se dedica a darle forma al barro.
Describe que una vez teniendo el barro, se pasa en el torno para ir dando forma a la pieza, que ya formada pasa por un proceso que se conoce como engobado y que significa tierra de colores.
“Luego pasa a un proceso de pulido y a la aplicación de colores y así sucesivamente hasta el diseño, pintura y la confección final”, dice Guerrero.
El horno es la antepenúltima etapa en el proceso de elaboración de una pieza de cerámica. Una vez que han pasado por el horno se seleccionan las mejores, las que reúnen las especificaciones y exigencias requeridas por el artesano y posterior a eso viene la fase de pulido de cada una.
PINTURA
La pintura es uno de los elementos esenciales a la hora de dar el toque atractivo a una pieza de cerámica y para ello hay que saber elegir.
El artesano debe seleccionar la pintura mate, que es la que no lleva brillo y se puede aplicar no solamente en cerámica, sino también en vidrio, barro, tela, cartón, papel y madera, explica Suleyka Salgado, promotora de ventas de Pintura Sur de Nicaragua.
Si se le quiere dar brillo a la pieza está el medio brillante, el cual se aplica después de haber pintado y secada la pintura. Una gran ventaja es que la pintura ya viene preparada, por lo que no requiere ser diluida con ningún químico y es de consistencia espesa.
Una gran ventaja para el artesano y sobre todo para el medioambiente es que este tipo de pintura no es tóxica y es libre de plomo y mercurio, por lo que se trata de una excelente alternativa.