Mientras el «árbol de la vida» derribado por ciudadanos fue montado a una cabezal, bomberos le tiran agua a un bus que fue quemado en la misma zona
árboles de la vida
Pobladores derriban el décimo “árbol de la vida” y queman otros más en Managua
Desde que iniciaron las protestas, al menos nueve “árboles de la vida” han sido derribados y otros varios quemados en diferentes puntos de la capital en rechazo al Gobierno de Daniel Ortega
Terremoto en el orteguismo: así se originó todo
Se siguen sacudiendo los cimientos de un país que ya no tiene el mismo panorama ¿Pero cómo ocurrió y cómo terminará la crisis en el orteguismo?
Pobladores botan en Carretera a Masaya el noveno «árbol de la vida»
Desde 2013, unas 140 de estas estructuras “adornan” las avenidas, carreteras y rotondas de Nicaragua. La inversión en cada uno de ellos asciende a más de 25 mil dólares
Las protestas en Nicaragua incluyeron la «tala» de «árboles de la vida»
Desde el 19 de abril de 2018, ocho “árboles de la vida” —conocidos también como “Chayopalos”— han sido derribados en diferentes puntos de Managua.
Al menos ocho arbolatas derribadas en Nicaragua
La excomandante Dora María Tellez considera que la decisión de botar esas estructuras “tiene que ver con derribar el simbolismo del poder”, que representa a Ortega y Murillo
“Árboles de la vida”, blanco de la furia ciudadana por represión gubernamental
La decisión de botar las estructuras metálicas “tiene que ver con derribar el simbolismo del poder”, que representa a Daniel Ortega y Rosario Murillo, según la excomandante Dora María Tellez
Jóvenes, política y arbolatas
El emblema de Managua no son madroños florecidos, son árboles de mentira hechos con la más vil de las hipocresías
Galería | Managua, la ciudad plagada de árboles de la vida
Cada uno de los árboles de la vida, según cálculos estimados, gasta 1.7 millones de córdobas al año en energía. La factura la pagan los nicaragüenses.
Policía rescata a hombre que pretendía lanzarse desde un árbol de la vida frente a la Cancillería
El hombre solicitaba hablar con la Jefa de la Policía Nacional, Aminta Granera. «Hasta aquí llegó mi vida», gritaba desde lo alto de la arbolata.