¡Ay, Nicaragua, Nicaragüita!

Debido al temor que generó ese levantamiento popular, la dictadura intensificó la represión y la labor de los comités de vigilancia vecinal, convirtiendo a Nicaragua en un cuartel en el que nadie se atreve a hablar.

Mujeres para hacer historia

Ortega mismo ha dinamitado esa posibilidad, y cualquier remedo de elecciones que intente, serán solo eso, un remedo, incapaz de otorgarle la legitimidad que busca para continuar indefinidamente en el poder.

La zanahoria y el garrote

Había un Banco Nacional de Nicaragua al alcance de todos los ciudadanos: ricos, acomodados, pequeños industriales, y grandes y pequeños agricultores

Deja Vú. Somoza-Ortega

Tristemente ha tenido que ocurrir una nueva tragedia en Nicaragua, para desempolvar la historia narrada desde la óptica del poder hace más de 40 años

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