Trump en el banquillo de los acusados

El ataque al Capitolio y las acciones y amenazas de seguidores del expresidente que creen que la elección fue un fraude deben ser una voz de alerta para la sociedad norteamericana. Deben ser un recordatorio de que la sociedad no se puede dormir en los laureles de una democracia que podría estar más amenazada por el fanatismo político de lo que se suele creer.

¿Empeorará la persecución religiosa?

¿Empeorará la persecución religiosa?… Habrá que esperar pues una nueva ola de confiscaciones de propiedades eclesiásticas y de aquellos a quienes el gobierno considere sus testaferros.

Atención al suscriptor