De “conversos” de conocidas mañas

No sabemos si es que la vida —en su sabiduría— los va pelando suavemente como se pela un mango celeque, y los hace más sensibles, o si es que bajan la guardia cuando empiezan a llegar a esas edades peligrosas desde donde se puede ver el barrio de las crucitas, y ahí sí, ahí corren […]