Eran dos amigos a quienes les encantaba jugar al futbol, en eso uno le pregunta al otro:
—Pepe, qué vamos a hacer si cuando nos muramos en el cielo no hay futbol.
El amigo responde:
—No lo sé, sería algo terrible.
Se muere uno de ellos, y el que queda sigue con el futbol.
Y un día que está en casa, oye una voz.
—Pepe, soy Juan, estoy en el cielo y tengo dos noticias que darte, una buena y otra mala.
—¿Cuál es la buena?
—Que en el cielo sí juegan al futbol, y además muy bien.
—Estupendo, qué maravilla. ¿Y cuál es la mala?
—Que el domingo próximo tenés partido.