Para algunos Managua es el corazón de Nicaragua. Para otros es una ciudad caótica, sucia y congestionada. Como sea, la realidad es que el pasado 1 de marzo, Día del Periodista, 24 comunicadores se lanzaron a las calles de esta capital que ha sido derribada dos veces por terremotos, centro y escenario de dictadura y revolución. ¿El objetivo? Contar cómo respira Managua en 24 horas, desde un desayunadero, el silencio de un hospital, o el calor insoportable del Gancho de Caminos, en el Oriental. La crónica colectiva fue publicada la semana pasada en La Prensa, y si no tuviste la oportunidad de leerlas, podés hacerlo en la página web de este medio.