Los caudillos del Caribe

En la costa Caribe nicaragüense hay dos o tres personajes que son los líderes políticos desde hace más de 30 años, mientras los costeños siguen teniendo los mismos problemas de siempre: desempleo, poco acceso a la educación, invasión de sus tierras, corrupción, discriminación, entre muchos otros.

Desecho que vale oro

El sonido de la remolcadora se mezcla con las voces de los hombres que con ademanes pausados hacen su tarea cotidiana. A lo largo del local se apilan retazos de cartón, pilotes de aluminio, cascotes de lo que un día fueron computadoras y baterías de automóviles.

Ríos sucios calman sed

“Carlitos” tiene salpullido en la espalda, él sabe que siempre que se baña en el río El Tigre, ubicado en la comunidad Martha Espinoza, en La Conquista, tendrá que aguantar la picazón en el cuerpo, pues el grado de contaminación de la fuente es tan alto que en una ocasión provocó la muerte del ganado.

La rendición filibustera

A comienzos de 1857 la guerra se trasladó al sur. Rivas y sus pueblos cercanos como San Jorge, La Virgen y San Juan del Sur, que eran claves para el filibusterismo, se transformaron en escenario de escaramuzas entre los ejércitos aliados y los filibusteros de William Walker.

Walker, el esclavista del sur

Ahí estaba. El gringo de 32 años, de aspecto patibulario, que había venido 13 meses antes para echar a unos del poder, investido como presidente. El mismo que nació en un estado esclavista del sur, que tuvo una novia sordomuda y que hizo estudios de Medicina en Pennsylvania.

Guerra en tiempos del cólera

La rivalidad entre leoneses y granadinos, dos pueblos que nunca se quisieron, fue de mal en peor en 1854. Don Fruto Chamorro, caudillo legitimista que había sido elegido director nacional del estado nicaragüense tan solo un año antes, quiso quedarse más tiempo en el poder y sus enemigos, los democráticos leoneses, olieron la dictadura que se venía y se fueron a las armas.

¡Independencia o muerte!

Los nervios del sexagenario brigadier Gabino Gaínza, la mayor autoridad de la Capitanía General de Guatemala, estaban disparados. Las noticias que venían del norte no eran halagüeñas para el capitán general. El jueves 13, se había enterado de la rebeldía de Chiapas, Tuxtla y Comitan. Chiapas que conformaba una de las cuatro intendencias del reino que él administraba, había declarado su independencia . El plan de Iguala propagado por Agustín Iturbide en febrero, en México, estaba provocando un sismo en los dominios del capitán Gaínza, que estaba a punto de perder el equilibrio. Algunos lo consideraban un hombre de carácter “débil”, fácil de poner a favor de la Independencia en el reino de Guatemala, Centroamérica.

En vísperas de la Independencia

Mucho antes de que en el palacio de nueva Guatemala el hondureño José Cecilio del Valle redactara el acta que sellaría la Independencia de Centroamérica —Capitanía (o reino) de Guatemala— del reino español, un puñado de indios se rebeló en un caserío de tierra caliente, a centenares de kilómetros, contra los funcionarios de la colonia que cobraban impuestos leoninos.

El Gobierno de los ex DGSE

Entrenados para conspirar, espiar, perseguir, acorralar, y hasta para torturar, los miembros de la Dirección General de la Seguridad del Estado sandinista (DGSE) de los años ochenta se transformaron en personajes oscuros, temibles e indeseables.

Sabor del norte en crecimiento

A lo largo de los años, Buffet Comedor Llamarada del Bosque, una empresa familiar instalada en Ocotal, ha incursionado con estrategias de competitividad al mercado nacional, realizando innovaciones tecnológicas en el área operativa, en equipos y productos para una mejor manipulación de los alimentos que se transforman en un menú variado y adecuado a los gustos de sus clientes.