Sentido comunitario; no territorial, ni de mercado
Creo que hemos llegado a la página de los deberes reconciliadores, al llamamiento a una tarea vinculante y necesaria, como la obligación de respetar los derechos ajenos. Al fin y al cabo, lo importante no es lo que va a pasar en un futuro, sino qué vamos a hacer. Pues, entonces, manos a la obra.