Sí, el mundo se aprovecha de Estados Unidos
Así que, sí, Estados Unidos parece un vaquero: con las botas embarradas por el esquisto, los bolsillos más ligeros por el gasto en defensa y una arrogancia que irrita a la gente educada. Pero ese mismo vaquero mantiene a raya a los bandidos, abastece las farmacias del mundo y pone satélites en órbita.