Premio Cervantes 2017. Reconocido como una de las voces más importantes de la literatura latinoamericana. Vive en el exilio desde 2021, en España, tras ser desterrado por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
El Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica, donde queda, librada a su suerte, la colección documental más importante del país. Nada menos que su memoria. Otra puerta cerrada al humanismo. Un país de puertas clausuradas. Se cierran puertas, el ruido se desvanece, y solo queda la oscuridad.
El silencio que una tiranía impone no permite los ecos de la risa en la caverna. El dictador no aceptará nunca que es un personaje risible. El poder absoluto tiene cara de palo. Solo sonríe, apenas, ante la adulación.
Las elecciones han dejado un panorama incierto, para el que esta democracia, que se ha probado una vez más a sí misma en su fortaleza, se halla preparada. Gobernará quien sume más votos en el nuevo parlamento, y si no, habrá nuevas elecciones.
. En el firmamento se lee cansancio ante la corrupción pública, la penetración creciente del crimen organizado, la burla de las instituciones, el feudalismo arcaico, los abismos de desigualdad social. Como en 1944, la sociedad quiere modernización, vientos de libertad.
Esta generación creó también algo nuevo: sacó a la literatura latinoamericana de las catacumbas, de las tiradas domesticas de libros y de su circulación local, y creo un nuevo mercado, no solo en español, sino en el mundo.
Los nazis que agitan sus banderas con la cruz gamada se sienten atacados. El pato Donald se ha convertido en su enemigo. El mundo de las suásticas es de blancos heterosexuales, o no será. Habrá que leer de nuevo al pato Donald.