Historias de nuestra Purísima
“En los siglos XVI, XVII y XVIII sandalias franciscanas iban y volvían de El Realejo a El Viejo, del El Viejo a León y de León a El Realejo. Y desde fines del siglo XVII comenzó a oírse en El Viejo, El Realejo y en León el maravillosos grito” ¿Quién causa tanta alegría? ¡taaanta! Voltéense todos del lado de El Viejo. Sí, del lado de El Viejo, porque allí está en su trono Nuestra Señora de la Limpia Concepción.