LA PRENSA, un siglo de resiliencia
La tinta puede agotarse, el papel puede ser secuestrado y la rotativa puede ser silenciada; pero la libertad, cuando está arraigada tan profundamente en el corazón de una nación, siempre vuelve a imprimirse. Hoy cumplimos 100 años y ¡Aquí seguiremos! Firmes, hasta que Dios —no el hombre— disponga otra cosa y seguros de que Nicaragua pronto volverá a ser República