El borracho y el tirano
Los sueños del coronel Aureliano se fueron desvaneciendo cuando se desató la tormenta y el tirano lleno de ira por el reto se le lanzó a la arena con tanta furia que corrió el rumor de que no se sabía a dónde estaba el coronel Aureliano, y cuando apareció estaba de rodillas con la espada del tirano sobre su cabeza.