Consecuencias de la gran mentira
La gran mentira es el pensar que el mundo es una fiesta, y que los jóvenes de hoy están gozando la vida como nunca. Las estadísticas demuestran lo contrario.
La gran mentira es el pensar que el mundo es una fiesta, y que los jóvenes de hoy están gozando la vida como nunca. Las estadísticas demuestran lo contrario.
Debemos orar por Nicaragua y Venezuela en su derecho de luchar contra la dictadura; la música de nuestra vida, corre peligro.
La Tierra, nuestra madre Tierra “crisol sagrado del espíritu, mirémosla con los ojos del alma y encontraremos en cada alborada y en toda vez que la celebremos, un remanso de amor y de perpetuas esperanzas creadas por Dios para nuestra ventura y felicidad”.
La marcha del pasado 19 de abril, del año en curso en Venezuela, demostró que la oposición todavía tiene fuerza pero sin objetivo específico, lo que toca es hacer un gobierno transitorio y el plazo en que debe abandonar Maduro y compañía el poder.
De manera que lo menos que pueden y deben hacer los nicaragüenses que conservan la dignidad nacional es respaldar a los campesinos que en nombre y en el interés de Nicaragua luchan por la derogación de la oprobiosa Ley 840.
Este jueves 20 de abril del presente año, la CPDH cumplió sus cincuenta años de existencia al servicio del pueblo nicaragüense, logrando conquistarse una indiscutible credibilidad a nivel mundial