Es hora de la solidaridad democrática
Escribo lo anterior motivado por el calvario del pueblo venezolano. Por ese espectáculo patético de ciudadanos desesperados que luchan contra un dictador.
Escribo lo anterior motivado por el calvario del pueblo venezolano. Por ese espectáculo patético de ciudadanos desesperados que luchan contra un dictador.
Las aves migratorias se marchan cuando se acercan tiempos malos. Inician vuelo escapando cuando detectan un peligro que se avecina y que puede afectarlas.
Quiero creer que Emmanuel Macron derrotará a Marine Le Pen y salvará a Francia de lo que hubiera sido una de las peores catástrofes de su historia.
Lo que está claro de las intenciones de Maduro es que no está dispuesto a entregar el poder bajo ninguna circunstancia.
Fusil en mano, Nicolás Maduro amenaza con una guerra total, sin fronteras. Y para eso invoca la tradición bolivariana. Maduro resucita en Simón Bolívar para librar una nueva batalla por la independencia de los países del continente, que nadie le está solicitando.
Trato de entender que este orden no es adrede; que el legislador quiso advertir que nuestro primer deber como ciudadano, es con la familia. “Toda persona tiene deberes para con la familia, la comunidad, la patria y la humanidad”.