Cuando el mar reclama lo suyo
El fortísimo oleaje con olas de hasta 10 metros que rompían a 1.5 kilómetros, fue provocado por vientos huracanados del nor-oeste y arremetió con furia contra todas las embarcaciones, grandes y pequeñas allí fondeadas, cuyos propietarios desoyeron las advertencias climatológicas de las autoridades.