El informe y la credibilidad de la OEA
El informe hizo también recomendaciones para corregir las fallas, pero Daniel Ortega no las atendió y más bien ofendió posteriormente a los observadores internacionales, calificándolos como “sinvergüenzas”
El informe hizo también recomendaciones para corregir las fallas, pero Daniel Ortega no las atendió y más bien ofendió posteriormente a los observadores internacionales, calificándolos como “sinvergüenzas”
Toda lectura es un viaje, un viaje desde una silla que nos lleva a lo desconocido, por arenas ardientes de desiertos ignorados, por mares procelosos, por ríos que son como del infierno, y aún por los aires si entramos en las páginas de Las mil y una noches.
¿Cómo tomarlo en serio? ¿Por qué seguir apoyándolo como se resigna a hacerlo el gobierno de Lenin Moreno; o como lo harán siempre la Bolivia de Evo Morales, la Nicaragua de Daniel Ortega y el comunismo castrista?
Queremos elecciones libres, justas y transparentes, pero tenemos que definir qué es cada una de esas cosas y luchar para lograrlas, con una participación personal y decidida en los asuntos políticos que nos afectan a todos como nación
Los nicaragüenses cada vez que trascienden los calendarios enlutados recuperamos valores morales, evadimos la rutina material, el quehacer cotidiano por razones de conservar los lienzos para vivir, no nos exime comunicarnos con los viajeros al paraíso silente de la perpetuidad
Esta celebración nos iguala a todos en nuestra común condición humana, cualquiera que sea el nivel económico y social de cada quien, recordándonos que somos mortales y en algún momento tendremos que morir