Nicaragua no debe seguir el ejemplo de Occidente en materia de clima y desarrollo
Nicaragua tiene inmensas posibilidades por delante, si es capaz de aprovechar la oportunidad para invertir con inteligencia y criterio. Debería evitar el enfoque climático particular de algunos países occidentales e invertir basándose en una ciencia económica rigurosa, en las áreas en las que puede tener más impacto y lograr mayores avances.