La realidad detrás de las grandes inversiones chinas en energías renovables
Occidente corre el riesgo de despertarse en un mundo impulsado por los reactores de Pekín, y no por su propio ingenio. La «China verde» es una farsa, pero es hora de que Occidente siga el verdadero modelo de Pekín y aumente el consumo de energía y la inversión en I+D nuclear.