Exembajador de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y exmiembro del Cuerpo de Paz de Noruega (FK). Fue destituido como embajador ante la OEA en 2022, después de haber denunciado los crímenes cometidos por la dictadura de Nicaragua. Fue desnacionalizado y actualmente vive en el exilio.
Lula no es un defensor de la paz global sino de los intereses de regímenes autoritarios, antidemocráticos y terroristas. En su carnaval de mentiras la máscara se le ha caído. Una vez más.
La familia, el narcotráfico y el poder son un trinomio que genera miseria, violencia y tiranías. Venezuela es la muestra viva de una historia sin final feliz. México, Colombia y Honduras todavía están a tiempo. Veremos.
Más allá de las posiciones ideológicas o políticas, la dictadura ha dejado claro que solo responde a la presión. La comunidad internacional debe estar a la altura del pueblo venezolano que ha puesto los muertos y desaparecidos.
Los dictadores están aterrados y enfurecidos. Es apremiante no enmudecer y utilizar estas plataformas como trinchera de lucha por la libertad y la democracia. La batalla apenas y comienza.
En los regímenes basados en poder absoluto, la seguridad jurídica es la primera víctima de las reformas judiciales. La segunda son las inversiones extranjeras y el derecho sagrado a la propiedad privada.
Afortunadamente AMLO fracasó y seguirá fracasando en su política exterior dogmática y anacrónica. El viernes de la semana pasada en la OEA la democracia triunfó y el hemisferio entero gritó a una sola voz: No a la dictadura y sí a la democracia.