Exembajador de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y exmiembro del Cuerpo de Paz de Noruega (FK). Fue destituido como embajador ante la OEA en 2022, después de haber denunciado los crímenes cometidos por la dictadura de Nicaragua. Fue desnacionalizado y actualmente vive en el exilio.
México, Brasil y Colombia son tres de los principales cómplices de los 3,400 presos políticos de las dictaduras de Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia. Existe un fuerte sesgo ideológico que les hace callar, ignorar e incluso respaldar los crímenes de las tiranías hemisféricas.
Mientras México se convierte en la nueva Unión Soviética de Cuba en el siglo XXI, el régimen seguirá atornillado en el poder, el pueblo seguirá muriendo de hambre y la cúpula militar seguirá gozando de los generosos tesoros del imperio azteca. A ellos nadie les exige que pidan perdón.
China, Rusia y Venezuela no pudieron salvar a Cuba del colapso económico. Los apagones lo han sacado a la luz. El país sobrevive gracias a las remesas y el turismo del imperio que tanto odian y que tanto necesitan.
La política exterior de Claudia Sheinbaum podría convertirse en una trinchera de tiranos y violadores de derechos humanos. De sillas vacías y miradas al costado. Me gustaría estar positivamente equivocado. Veremos.
Una cosa es clara, México, el principal socio comercial de Estados Unidos, no puede seguir siendo el caballo de Troya del imperio chino. El riesgo es muy alto y el peligro es real.
En poco más de un año China y Rusia han entrado al Parlamento Centroamericano de la mano de la tiranía de Nicaragua. Tres países enemigos de la libertad, la democracia y los derechos humanos.