Maduro tiene que irse
Nicolás Maduro confía en que lo peor que le puede pasar es un Guaidó 2.0, pero la realidad lo amenaza con un Al-Assad 2025. Un dictador arrinconado, solitario y con sus días contados.
Nicolás Maduro confía en que lo peor que le puede pasar es un Guaidó 2.0, pero la realidad lo amenaza con un Al-Assad 2025. Un dictador arrinconado, solitario y con sus días contados.
Hay que apoyar a Siria a establecerse como una democracia y un país seguro, pero también hay que estar listos para responder ante cualquier nueva amenaza. De momento celebremos la caída de un tirano y la construcción de un mundo mejor.
Las brigadas cubanas llevan seis décadas de impunidad, explotación laboral, abusos y operaciones encubiertas. El apoyo que México le ofrece a Cuba viola el T-MEC, promueve el enriquecimiento ilícito y fortalece una dictadura de 65 años y más de 1,100 presos políticos. Un crimen sin castigo.
Afortunadamente el pueblo de Brasil ha descubierto quién es Lula y el PT. El partido rojo fue derrotado en las urnas en los comicios municipales y el cambio ha comenzado. Soplan vientos de esperanza. Enhorabuena para Brasil.
Los opositores de Cuba, Nicaragua y Venezuela ya han comenzado acercamientos con la administración Trump. Ellos están convencidos que quizás esta sea la última oportunidad para salir de las dictaduras. El tiempo es el correcto y el liderazgo también. Manos a la obra.
Las variaciones o ausencias de una política exterior únicamente benefician a las dictaduras latinoamericanas y a potencias extracontinentales como China y Rusia. Ahora es tiempo de cambiar esta tendencia. Ojalá así sea.