Exembajador de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y exmiembro del Cuerpo de Paz de Noruega (FK). Fue destituido como embajador ante la OEA en 2022, después de haber denunciado los crímenes cometidos por la dictadura de Nicaragua. Fue desnacionalizado y actualmente vive en el exilio.
Afortunadamente el pueblo de Brasil ha descubierto quién es Lula y el PT. El partido rojo fue derrotado en las urnas en los comicios municipales y el cambio ha comenzado. Soplan vientos de esperanza. Enhorabuena para Brasil.
Los opositores de Cuba, Nicaragua y Venezuela ya han comenzado acercamientos con la administración Trump. Ellos están convencidos que quizás esta sea la última oportunidad para salir de las dictaduras. El tiempo es el correcto y el liderazgo también. Manos a la obra.
Las variaciones o ausencias de una política exterior únicamente benefician a las dictaduras latinoamericanas y a potencias extracontinentales como China y Rusia. Ahora es tiempo de cambiar esta tendencia. Ojalá así sea.
México, Brasil y Colombia son tres de los principales cómplices de los 3,400 presos políticos de las dictaduras de Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia. Existe un fuerte sesgo ideológico que les hace callar, ignorar e incluso respaldar los crímenes de las tiranías hemisféricas.
Mientras México se convierte en la nueva Unión Soviética de Cuba en el siglo XXI, el régimen seguirá atornillado en el poder, el pueblo seguirá muriendo de hambre y la cúpula militar seguirá gozando de los generosos tesoros del imperio azteca. A ellos nadie les exige que pidan perdón.
China, Rusia y Venezuela no pudieron salvar a Cuba del colapso económico. Los apagones lo han sacado a la luz. El país sobrevive gracias a las remesas y el turismo del imperio que tanto odian y que tanto necesitan.