Aracelly Díaz Vargas


Otro año que se aleja

El Año Nuevo llega inminentemente, es señal de un nuevo amanecer, que manifiesta vida recordando el momento correcto que vivimos a través del tiempo, cuyo símbolo es dirigir esta grata presencia por el sendero que nos conduce a la plenitud irrepetible.

Debemos encontrar el crecimiento humano

Es necesario ser valeroso cuando nos acechan las dificultades para que desistamos de lo grandioso, la aptitud es una señal en consecuencias de nuestro empeño al éxito o fracaso, todo radica en nuestra libertad de pensamiento.

Que esta luz ilumine nuestro viaje

Que la luz resplandeciente de estas fiestas ilumine nuestro viaje, abra nuestro corazón a la esperanza, disipe el odio y reine el amor, para que así las personas humanas en esta tierra construyamos lazos fraternales y seamos verdaderos símbolos de paz, como presagio de un mundo mejor.

La juventud es esperanza del porvenir

Las situaciones sociopolíticas también naturales tienen un gran impacto en este período primaveral; del mismo modo nos encontramos ante aquel adolescente resentido con la sociedad donde pareciera que la soberbia es más potente que su voluntad.

Convirtámonos en agente de paz

En medio de tantas penumbras hay almas generosas que tienden su mano en ayudar a los más indefensos, seres que se dan por una ilusión, que nos recuerdan nuestra fraternidad en comunión donde la cordura nos lleve a optar por la vida antes que a la dura destrucción…