Como una medida «caprichosa» y «arbitraria» es calificada, por abogados de inmigración consultados por LA PRENSA, la nueva normativa del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos que entró en vigor desde este 14 de octubre con la que se reduce de 30 a 10 días el plazo que tienen los refugiados para impugnar la revocación de su estatus migratorio.
La abogada de inmigración Cindy Blandón asegura que «las personas que tienen su aplicación de residencia a través de refugio no están a salvo. Si a ellos les revocan el estatus no van a poder convertirse en residentes, y eso es lo que está buscando este Gobierno».
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La normativa, publicada este miércoles 14 de octubre en el Registro Federal de EE. UU., establece que el objetivo de la norma es «acortar el período de notificación de terminación para mitigar los riesgos potenciales que representan los extranjeros admitidos en los EE. UU. como refugiados».
Blandón explica que los afectados son los refugiados que llegaron a EE. UU. con ese estatus. En el caso de los nicaragüenses, son quienes por medio de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) o Agencia de las Naciones Unidas para las Migraciones (Acnur) aplicaron al reasentamiento en Estados Unidos a través del Programa de Admisión de Refugiados de Estados Unidos (USRAP).
La abogada aclara que quienes entraron por fronteras o aeropuertos, y estando dentro de EE. UU. solicitaron asilo, no son afectados.
El DHS argumenta que tras «una revisión de las políticas y procedimientos de procesamiento de refugiados implementados bajo la administración (Joe) Biden indica una alarmante erosión de la integridad que llevó a que extranjeros fueran admitidos en los Estados Unidos como refugiados cuando sus identidades, elegibilidad para la clasificación de refugiado y admisibilidad se determinaron con base en registros incompletos».
La institución destaca en la normativa que las admisiones reales de refugiados bajo la administración Biden alcanzaron su punto máximo en el año fiscal 2024, con 100,034 admisiones, el más alto en tres décadas.
Plazo es «insuficiente»
A partir de hoy, los refugiados que reciban una Notificación de Intención de Cancelación (NOIT, por sus siglas en inglés) de su estatus tendrán solo 10 días. Un tiempo que a lectura de Blandón es «insuficiente».
«Acortar el plazo de respuesta a la NOIT permite al DHS responder con prontitud a tales hallazgos. Un plazo de notificación más largo podría brindar oportunidades para que los extranjeros evadan la aplicación de la ley o participen en actividades perjudiciales», argumenta el DHS.
Blandón sostiene que «la medida es arbitraria y caprichosa porque al recortar el tiempo para responder no te dan suficiente tiempo para que puedas defenderte de una forma correcta».
La abogada de inmigración insiste en que las personas refugiadas van a tener dificultades. Enumeró que en principio debe conseguir un abogado, en caso de no contar con uno, y también en recolectar evidencias en ese mismo período.
«Hay muchos casos que te mandan a pedir más evidencia o te mandan la NOIT, y uno manda la respuesta, pero el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (Uscis) no responde en un tiempo definido. Yo tengo casos que se han contestado los NOIT y vamos esperando seis meses y nada que responden», señala.
El experto en leyes de inmigración y activista, Ronmell López, agrega que «estamos hablando de una reducción considerable del tiempo disponible para defender una protección que anteriormente fue otorgada por el propio Gobierno estadounidense».
A su vez, menciona que «lo preocupante es que estamos viendo cómo se reducen los plazos de respuesta en procedimientos que pueden cambiar por completo la vida de una persona».
Recomendaciones
Blandón refiere que los refugiados deben estar al pendiente de sus casos, a partir de la vigencia de la normativa, puesto que las autoridades migratorias de Estados Unidos pueden tomar decisiones en caso de que no respondan a lo solicitado.
«Pueden decir no recibimos tu respuesta dentro los 10 días y revocan el estatus de refugiado», dijo.
La abogada recomienda que la persona, en caso de recibir la NOIT, «responda y demuestre con pruebas o evidencias que sí calificaba para refugio y que todavía califica porque tiene miedo a una futura persecución». Blandón comenta que los refugiados incluso tienen derecho a solicitar una entrevista a Uscis.

La principal recomendación que destaca Blandón es que quienes tienen un abogado de inmigración «los contacten y se preparen las evidencias, testimonios, a tiempo, y a los que no tienen, que busquen a un abogado, deben tener en cuenta que no todos van a tener tiempo, y eso les puede dificultar encontrar a uno».
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Enseguida orienta que deben «revisar con constancia su cuenta de Uscis, por si les llega algo al correo y tener al día su dirección domiciliar, que es otro problema que pueden enfrentar si se cambiaron de casa y no la actualizan».
Qué pasa si revocan el estatus
En caso de que te revoquen el estatus, la persona será sometida a un proceso de deportación.
El experto López insiste en que las consecuencias pueden ser «muy serias» dado que «la pérdida del estatus de refugiado podría dejar a una persona expuesta a procedimientos de deportación y afectar su estabilidad migratoria».
El DHS en la norma indica que el extranjero cuyo estatus de refugiado sea cancelado será procesado conforme a las siguientes secciones: 234: inspección y admisión, 240: procedimientos de expulsión ante un juez o 241 detención y expulsión de personas con orden de deportación de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA).
«Podrá solicitar otras formas de protección o amparo contra la deportación, según lo permitido en dichos procedimientos. Por ejemplo, los extranjeros en procesos de deportación conforme a la sección 240 pueden solicitar otras formas de protección en una audiencia ante un juez de inmigración, donde los intereses del Gobierno de los Estados Unidos estén debidamente representados por un abogado de la Oficina del Asesor Jurídico Principal (OPLA) del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE)», se lee.
López sostiene que «detrás de cada expediente migratorio hay seres humanos, familias y personas que llegaron a este país buscando protección. Reducir los tiempos de respuesta también significa reducir las oportunidades prácticas que tienen para preparar su defensa».