El Ministerio Agropecuario (Mag) tiene un nuevo titular. El quinto en los últimos 12 años y el cuarto en los últimos cinco años, convirtiéndose en una de las carteras ministeriales más inestable que maneja el régimen de Daniel Ortega, a pesar del peso que tiene la actividad agropecuaria en la economía y el crecimiento.
Ortega no encuentra quién maneje a largo plazo esa cartera. En medio de escándalos de corrupción, varios de estos funcionarios han salido del Ministerio Agropecuario, que funge sobre todo como un elefante blanco, porque es Ovidio Reyes, actual operador económico de la dictadura y titular del Banco Central (BCN), quien decide los ejes de la actividad productiva.
Lo hace a través de la Comisión Nacional de Producción, Consumo y Comercio que se inventó la dictadura para darle a Reyes todo el poder sobre el agro, dejando al Ministerio Agropecuario y sus titulares como figuras decorativas, que no obstante le cuestan dinero a los nicaragüenses.
El Mag es una entidad ineficiente. Este año, por ejemplo, recibió 630.88 millones de córdobas para su gasto institucional, sin embargo, hasta junio solo había ejecutado 146.49 millones, es decir apenas el 23.21 por ciento de su asignación, según refleja el informe de ejecución presupuestaria del Ministerio de Hacienda y Crédito Público.
Tal es la ineficiencia del Mag que no es capaz de ejecutar ni pequeños montos presupuestarios. De los 62.69 millones asignados para gasto de pobreza, en seis meses solo ha podido echar a andar apenas cinco millones de córdobas, afectando proyectos de servicios de tecnología agropecuaria.
El Mag perdió protagonismo a raíz de que todas sus responsabilidades se las asignaron a Reyes. El férreo control que este mantiene sobre casi todas las carteras económicas del Estado ha relegado el papel de los ministros. Ya no es el ministro agropecuario quien difunde y presenta, por ejemplo, el plan nacional de producción de cada año, ahora lo hace Reyes. Su última presentación fue en mayo de este año ante la Asamblea Nacional, en lugar de Indiana Fuentes Ramírez, quien hasta ese momento era la ministra agropecuaria.
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El desfile de ministros
Desde el 2014 hasta el último nombramiento esta semana, el Ministerio Agropecuario ha tenido cinco ministro, siendo Edward Centeno el funcionario que más tiempo ha retenido en ese periodo la silla ministerial, pero salió en medio de escándalos de corrupción que nunca fueron esclarecidos por la dictadura.
Centeno salió estrepitosamente del Mag en junio del 2022. Acababa de regresar de una gira en Bielorrusia cuando en medio de una barrida en ese ministerio se filtró su despido. «Conductores, la conserje, recursos humanos, el ministro, la secretaria general, la Marcia (Zeledón, hija del entonces alcalde de Matagalpa, Sadrach Zeledón) , toda esa gente va de viaje», describió a LA PRENSA en ese momento una fuente.
La dictadura oficializó la caída de Centeno días después y en su lugar puso a Isidro Rivera, quien ocupaba el cargo de viceministro. Para acallar el escándalo de corrupción en el Mag, semanas después nombró como asesor presidencial a Centeno.
Pero Rivera tampoco duró mucho tiempo en el cargo. En julio del 2023 el cargo fue transferido a Bosco Castillo, un reconocido dirigente de la Juventud Sandinista, que antes estuvo al frente del Ministerio de la Juventud. Tras casi un año en el cargo, en agosto del 2024 fue removido.
Castillo salió del Mag bajo sospecha de corrupción en el programa “Vamos Adelante”, lanzado por el régimen en 2022 con la finalidad de aprobar “financiamiento con créditos justos para la producción, emprendimiento y pequeños negocios”.
“Ese programa consistía en aprobar préstamos de mil, dos mil y hasta cinco mil dólares para emprendedores de barrios y comarcas, pero en la práctica eran repartidos entre trabajadores de confianza y familiares de los directores, ahora hay un gran faltante de dinero, porque además los favorecidos con esos créditos nunca llegaron a cancelarlos”, explicó en su momento una fuente a LA PRENSA.
Así como hizo con Centeno y para acallar los escándalos de corrupción, la dictadura envió a Castillo a la rectoría de la Universidad Nacional Agraria.
En el lugar de Castillo fue colocada Indiana Fuentes, quien antes estuvo al frente del Instituto Nacional Forestal (Inafor). Ahora y en menos de dos años, esta fue removida del cargo y en su lugar ascendieron de forma relámpago a su viceministro, Jeovani Álvarez, del que poco se sabe, al igual que Fuentes.
«No considero que el nombramiento del nuevo ministro tenga mayor impacto en el sector agropecuario. Desde hace años, el Mag perdió buena parte de sus funciones operativas, que pasaron a instituciones como el Mefcca (antiguo IDR) y el IPSA, encargado de la sanidad animal y vegetal. Aunque recientemente reincorporó al INTA, las políticas agropecuarias siguen definiéndose desde el Ejecutivo. Por tanto, más que un cambio de rumbo, parece un relevo administrativo con poco margen para impulsar transformaciones importantes en el sector», dijo una fuente ligada al sector agropecuario, que pide no revelar su identidad por temor a represalias.
Son como «repuestos chinos»
El desfile de titulares por el Ministerio Agropecuario y otras carteras, una fuente empresarial lo compara con los «repuestos chinos», que resultan baratos, es decir fichas que se pueden quitar y poner con facilidad.
«Al régimen Ormu (Ortega y Murillo) les está pasando lo que era común en Nicaragua cuando al dueño de un vehículo con problemas económicos le tocaba reparar su carro y por falta de recursos tenía que optar por repuestos chinos en vez de los originales por ser más baratos», explica la fuente empresarial.
«En este caso lo único que les va quedando son personas leales sin mayor capacidad o experiencia en la mayoría de los casos que hemos visto. Desafortunadamente, en el caso de este tipo de funcionarios que son el equivalente de los repuestos chinos solo tienen una ‘b’ que es la de baratos, pero les hace falta las otras 2 ‘b’ de buenos y bonitos», agrega.
Y añade: «El problema es que el carro en este caso no solo le pertenece a una persona sino que le pertenece al pueblo nicaraguense quien es el que vuelve a pagar el precio de todos los actos de la dictadura. En los últimos tiempos hemos visto cómo sacan a personas de sus retiros o ponen a personas sin experiencia alguna lo que tiene un impacto negativo en las decisiones que se toman sobre la cartera a la que son asignados. Y el problema se agrava más porque tampoco dilatan en sus cargos por lo mismo de que no saben y son corridos cuando están empezando a aprender».
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A criterio de la fuente, el hecho de que una sola persona esté controlando los principales espacios de la economía, como es el caso de Reyes, incluyendo el sistema productivo, «no significa que el proceso esté funcionando bien necesariamente y tampoco significa que el régimen está haciendo lo que tiene que hacer en relación al sector en donde está operando».
Mas allá de la «persona que controla y lleva la voz cantante, necesitás que todas las piezas de la máquina funcionen y para ello necesités que los ministros y funcionarios que están en el sector productivo, incluyendo el Ministerio de Agricultura, Sanidad Animal, municipalidades, etcétera, tengan gente capaz y con la posibilidad de tomar decisiones y todos sabemos que en estos espacios lo que hay son personas leales que su trabajo no es pensar sino ejecutar la orden que reciben y lo que es más lamentable es que como saben que esto no es muy seguro entonces se ven tantos casos de corrupción ahora tratando de aprovechar el poco tiempo que están para irse con dinero de la gente, lo que agrava aún más el problema», precisa la fuente empresarial.
Otra fuente empresarial consultada por LA PRENSA también duda que el ascenso de Álvarez tenga alguna incidencia en el sector productivo. «No creo tenga mayores consecuencias dado que el Mag ha perdido mucha de la fuerza que antes tuvo», dijo, aunque admitió que este funcionario actualmente tiene una buena relación con los productores y es técnico en el área.