En el año en que el presidente Donald Trump ganó las elecciones, una nicaragüense supuestamente votó ilegalmente en el proceso electoral en Lousiana, según anunció el Departamento de Justicia de ese país, sin precisar el nombre de la connacional.
A través de un tuit en X, el Departamento de Justicia acusó a tres inmigrantes de haber participado en esas elecciones de forma ilegal. Para poder votar la persona debe ser ciudadana. Ni los residentes ni los que tienen estatus temporales pueden asistir a las urnas.
Por ahora los casos son acusaciones, lo que se debe probar en los tribunales, donde los tres migrantes, incluida la nicaragüense, corren el riesgo de recibir graves sanciones, que abarca la cárcel.
En Estados Unidos participar en elecciones federales o estatales sin ser ciudadano es considerado un delito grave y entre los castigos incluye la deportación inmediata. Además en caso de no ser deportado, el migrante pierde la oportunidad de regular su situación migratoria en el futuro, como acceder a la residencia y posteriormente la naturalización.
También la persona se expone a hasta dos años de prisión y 10 mil dólares de multa. Se recomienda no registrarse para votar ni declarar ser ciudadano ilegalmente con la intención de votar.