Jaime Moreno Ciorciari nació y se crio en Venezuela, pero escogió jugar con Nicaragua. ARCHIVO

Jaime Moreno Ciorciari nació y se crio en Venezuela, pero escogió jugar con Nicaragua. ARCHIVO

Jaime Moreno: de las discotecas y el alcohol a una vida dedicada a Dios y al futbol

El delantero nicaragüense atravesó una etapa de excesos, soledad y depresión en Europa. Años después encontró en la fe y el futbol una nueva forma de vida.

Contenido Exclusivo SOLO PARA SUSCRIPTORES.

Hubo un tiempo en que Jaime Moreno Ciorciari no quería saber nada del futbol. Lo odiaba. También se sentía solo y buscaba refugio en la promiscuidad y el alcohol mientras gozaba de las mejores discotecas de Europa. 

Era entonces un joven que daba sus primeros pasos en el futbol europeo y según contó él mismo, en ese entonces «tenía un vacío que estaba tratando de llenar con cosas del exterior». 

«Estuve con muchas mujeres y en las mejores discotecas de Europa. Siempre decía que por lo menos vacilé mi dinero, pero realmente me estaba engañando. Busqué en mujeres y alcohol todo eso porque uno cree que hay cosas del mundo que pueden llenar, sin embargo, es una ilusión, una mentira», detalló en marzo de 2022.

Jaime Moreno pasa un gran momento goleador con el KuPS de la Primera División de Finlandia
Jaime Moreno está siendo el goleador de su equipo en Finlandia esta temporada. LA PRENSA/CORTESÍA

Un comentarista deportivo nicaragüense que solicita no ser mencionado relata en que hubo un tiempo, sobre todo entre 2017 y 2019 cuando Moreno jugaba sus primeros partidos con la selección de Nicaragua, en que él era «un poco arrogante, problemático, como fachento porque claro, venía del futbol europeo y estaba acostumbrado a otras condiciones que en Nicaragua no teníamos ni tenemos hoy por hoy». 

En la actualidad, Jaime Moreno ya no es más aquel joven que llegó a odiar el futbol. La vida de excesos quedó atrás. Es ahora un futbolista maduro de 31 años, padre de familia y cristiano. Pero también es quien, en estos tiempos duros que atraviesa la Azul y Blanco, ha dado la cara por el equipo en la cancha y el que aporta ímpetu y liderazgo en la delantera. 

«Quizás no es el que mejor juega, porque hay jugadores más habilidosos, pero sí es el más técnico y casi siempre está donde tiene que estar que eso es lo que se requiere de un goleador como él», analiza el comentarista. 

Además de su rendimiento en la cancha, también su vida personal ha dado un giro en los últimos años. «Me he dado cuenta, porque Dios me lo ha hecho ver, qué camino hay que tomar, no tanto de lo espiritual, más que todo en los hábitos que debo tener como futbolista y persona que quiere un cambio en su vida», dijo el mismo Moreno en 2022. 

Jaime Moreno es además el nicaragüense que juega fuera del país y que representa el mejor registro con su equipo. Es jugador del KuPS de Finlandia y al finalizar estos partidos de la Liga de Naciones con Nicaragua, se reincorporará con su equipo para jugar la UEFA Conference League y convertirse en el primer nicaragüense que juegue un torneo internacional europeo. 

Jaime Moreno jugó Copa Libertadores con el Carabobo, de Venezuela. LA PRENSA/ CORTESÍA

Anteriormente, Moreno ya había disputado con el Deportivo Lara la Copa Libertadores, el máximo torneo de clubes de Sudamérica. Es el único nicaragüense que ha jugado esa competición hasta la fecha. 

Venezuela, Nicaragua o Italia 

Jaime José Moreno Ciorciari nació el 30 de marzo de 1995 en Puerto La Cruz, Venezuela. Su padre es nicaragüense, originario de Estelí, y su madre es ítalo-venezolana. Por tanto, Moreno tenía para escoger tres países para los cuales jugar y decidió representar a Nicaragua. 

Toda su juventud la vivió en Venezuela. Su padre lo llevó a conocer Nicaragua en una ocasión cuando él tenía 5 años, según contó Moreno en 2016 a medios de comunicación. En esa ocasión fue sincero y dijo que de Nicaragua conocía casi nada y que lo poco que sabía era por las historias que le contaba su padre cuando era un niño. 

“Decidí jugar para Nicaragua por mi padre”, insistió Moreno en diciembre de 2016 antes de su debut con la selección de Nicaragua. 

Para entonces había mucha expectativa de lo que podía aportar a la selección porque era un jugador de 21 años que jugaba con el Málaga, en España, y que venía dejando destellos de calidad en el campo. Sobre todo, por su olfato goleador. 

Lea también: US$10,000 por Dodani Estrada, el atleta nica presuntamente secuestrado en Costa Rica

Por otro lado, Moreno ya había sido internacional con Venezuela. Él empezó jugando con el Deportivo Anzoátegui a los 17 años y de ahí fue convocado para la Vinotinto sub-17 y la sub-20. Luego dio el salto a Europa. Pasó por el Limassol, de Chipre, antes de llegar a Málaga y ser visto por los reclutadores de la selección de Nicaragua. 

Cuando lo buscaron para jugar con la Azul y Blanco, su vínculo con Venezuela era muy fuerte. «Venezuela es el país donde se crio, donde creció y se formó futbolísticamente y con Nicaragua no había tenido mayor cercanía. Al final se decidió y creo yo que lo hizo porque en ese momento con Nicaragua tenía mayor oportunidad de ser referente y de ser importante en el equipo que si se hubiese quedado con Venezuela», señala el comentarista. 

Jaime Moreno en un partido con el equipo de Málaga. LAPRENSA/ CORTESÍA/ RESULTADOS-FUTBOL

Jaime Moreno debutó oficialmente con Nicaragua el 30 de diciembre de 2016, en un amistoso contra Trinidad y Tobago, y días después participó en la Copa Centroamericana de 2017. “Quiero hacer algo por el país de mi padre y darle alegrías y goles importantes”, señaló Moreno a medios de comunicación. 

Renuncia a Nicaragua 

Muy pronto Moreno protagonizó algunas discusiones y quejas con los directivos de la selección de Nicaragua por las condiciones en que tenían a los jugadores. 

En marzo de 2017, apenas tres meses después de haber llegado a jugar con Nicaragua, Moreno renunció a la selección, abandonó al equipo durante una concentración de cara a un partido contra Haití y se quejó a través de sus redes sociales. 

«Llego con toda la ilusión y las ganas del mundo, hasta que empiezo a saber que la Fenifut nos manda a Honduras en autobús, en el cual pasaremos todo el día de hoy, con 20 o más horas de viaje, para mañana jugar un amistoso», escribió Moreno. 

Además, mencionó que la Fenifut alojaba a los jugadores en lugares insalubres y que todo era muy desorganizado. «Yo no estoy pidiendo lujos, pido buenas condiciones, pido que los viáticos nos alcancen. Esto es algo que queremos todos los jugadores, pero tienen miedo, no dan la cara, y yo me cansé», detalló. 

«Eso no cayó muy bien dentro de la selección», cuenta el comentarista deportivo, que recuerda haber cubierto esa polémica. «Él se vio ahí como el niño fresa, el jugador que porque viene de Europa se siente con el derecho a exigir y sí tenía razón en parte, pero es que también eran las condiciones que podía garantizar la federación en ese momento. Si algo tenemos que reconocerle a la federación es que esas cosas han ido cambiando. Ahora ya no viajan en bus, por ejemplo». 

Jaime Moreno es el segundo jugador con más disparos a gol de la Copa Centroamericana. LAPRENSA/ CORTESÍA/ FENIFUT
Jaime Moreno disputando un partido de Copa Centroamericana con Nicaragua. LAPRENSA/ CORTESÍA/ FENIFUT

La relación estuvo rota por varios meses y Moreno se perdió de disputar la Copa Oro de ese año. Luego, en febrero de 2018, el jugador terminó reculando. «Primero que nada, debo disculparme con mis compañeros de selección, pues mis acciones fueron egoístas y no pensé en ellos, luego debo ofrecer disculpas a mi técnico (Henry Duarte), ya que con mi decisión le cambié sus planes a última hora y eso no fue responsable de mi parte». 

El siguiente mes, Moreno fue convocado nuevamente con la selección para dos amistosos contra Cuba. Marcó dos goles y dio dos asistencias en esos partidos. Así, el episodio de sus quejas con la Azul y Blanco había quedado atrás, pero repitió lo mismo con el Real Estelí. 

En julio de 2019, el Real Estelí anunció el fichaje de Jaime Moreno, que llegaba de jugar Copa Libertadores con el Deportivo Lara. Sin embargo, comenzó a tener diferencias con el entrenador Sergio Iván Rodríguez y en octubre, Moreno nuevamente puso un mensaje polémico en redes sociales. 

“Que bien venir a la selección, a entrenar como se debe y gente que valora y respeta tu trabajo️. Gracias a Dios por un nuevo microciclo”, escribió el delantero. El mensaje fue interpretado en el Real Estelí como una crítica al trabajo que venían haciendo y a inicios de noviembre le informaron al jugador que quedaba fuera del equipo. 

Regresó a Venezuela para jugar una temporada con Estudiantes de Mérida, y luego volvió a Nicaragua en 2022 para jugar con el Diriangén, en donde se empezó a ver una versión diferente al polémico jugador que se quejaba de los asuntos de vestidor. 

El cambio de Moreno 

Jaime Moreno empezó con una racha goleadora en el Diriangén. Se le veía enfocado y se convirtió en jugador clave para el bicampeonato que consiguió el equipo en esos años. Fue entonces cuando Moreno reveló que años atrás había atravesado una etapa de depresión, que había cambiado sus hábitos, que practicaba la meditación y ahora se enfocaba en lo importante. 

«Nos empezamos a presionar por las pequeñas cosas que nos pueden regalar un momento. Encontré a Dios y la ansiedad y la inquietud se fueron. Ya no pensaba en si hubiera hecho tal cosa qué hubiera pasado. Del pasado lo único que podemos sacar es la experiencia y reflexión para no cometer ese mismo error», detalló en declaraciones a medios de comunicación. 

Lea también: Así nació el «Neymar nica» que ahora jugará en México

Sus buenos resultados llamaron la atención de equipos del extranjero. Primero se fue a Finlandia para jugar con el SJK en 2023. En dos temporadas disputó 68 partidos entre todas las competiciones y marcó 34 goles. En ese país, tuvo su primer hijo en 2024 junto a su esposa Ericka Oliva. 

Para entonces, Moreno ya se mostraba muy religioso y hablaba de Dios abiertamente en sus redes sociales y en declaraciones con medios de comunicación. 

Jaime Moreno durante su presentación el KuPS de Finlandia. LA PRENSA/ CORTESÍA

«Yo siempre creí que había nacido para ser futbolista hasta que Cristo me llamó y me hizo entender que yo nací en este mundo para que él cuente su historia a través de mí y así ser eficaz en el verdadero propósito de vida a través del futbol, mi profesión, no mi identidad», escribió recientemente en sus redes sociales. 

Sube fotos con alabanzas y citas bíblicas, y en el campo de juego es habitual verlo orando antes de comenzar un partido o tras anotar un gol, con los dedos señalando al cielo agradeciendo a Dios. 

También hace pública su indignación por asuntos sociales. Por ejemplo, que en Nigeria matan a las personas por su fe cristiana, como la de él. De hecho, el 23 de abril de 2018, pocos días después del estallido de la crisis política en el país, Moreno anotó un gol jugando con el Atlético Malagueño y lo dedicó a «toda mi gente de Nicaragua por estos momentos difíciles que están viviendo». 

A comienzos de 2026, Jaime Moreno regresó a Venezuela para jugar con Carabobo y a mediados de año volvió a Finlandia fichado por el KuPS, del cual ya es el goleador referente del equipo y con el que disputará la Conference League esta temporada. 

En los últimos partidos de la selección también ha sido significativa su participación. A pesar de la derrota por 6-1 contra Curazao, Moreno fue el que anotó el único gol de Nicaragua desde fuera del área. 

Contra Costa Rica no jugó en Managua por acumulación de tarjetas amarillas, pero este domingo ya estará disponible para el segundo partido contra República Dominicana donde la expectativa es que Moreno saque a relucir su calidad goleadora en casa. 

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí

Atención al suscriptor