El subsecretario de Estado de EE. UU., Christopher Landau, se refirió la noche del viernes sobre la resolución aprobada por “unanimidad” por los cancilleres en la Organización de los Estados Americanos (OEA), sobre la situación de Nicaragua. Sostuvo que el órgano hemisférico “demostró su valor”.
La resolución aprobada el viernes en la OEA urge al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo a “revocar” las reformas constitucionales de 2025 y 2026, y plantea la búsqueda de “un diálogo rápido y directo” con la dictadura, que incluya una visita a territorio nicaragüense de un Grupo Ministerial de Seguimiento sobre Nicaragua.
“Me complace informar que hoy la Organización de los Estados Americanos demostró su valor al adoptar una resolución por consenso que llama a la codictadura de Ortega-Murillo en Nicaragua —que reprime descaradamente— a restaurar las libertades civiles, y al establecer un grupo de trabajo para seguir con acciones coordinadas adicionales”, expresó Landau en un mensaje publicado en su cuenta de X.
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El funcionario estadounidense agradeció a los socios regionales por su “disposición” de “condenar la codictadura de Nicaragua, que busca perpetuar una dinastía familiar”.
El único gobierno legítimo es el elegido en elecciones libres
“Todo el Hemisferio Occidental envió un mensaje contundente: el único gobierno legítimo en Nicaragua es aquel elegido en elecciones libres y justas por el pueblo nicaragüense”, reiteró el subsecretario de Estado.
Desde 2007 Ortega está al mando del poder en Nicaragua. Poco a poco, su esposa Rosario Murillo fue ganando terreno, primero como la voz de la dictadura en las alocuciones diarias ante los medios oficiales. Adoptó el cargo de coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía. En 2017 se convirtió en vicepresidenta. Para 2025, tras una reforma constitucional, fue nombrada “copresidenta”, y ahora busca la perpetuidad junto a su esposo con otra enmienda a la Constitución, aprobada en primera legislatura el 1 de septiembre.
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Murillo también busca cómo perfilar a su hijo Laureano Ortega, ante una posible sucesión dinástica después de que Daniel Ortega o ella ya no estén. Laureano es asesor presidencial para las Inversiones, Comercio y Cooperación Internacional, principal conexión entre Nicaragua y los regímenes de China y Rusia. Incluso goza de “plenos poderes” otorgados por sus padres para firmar convenios con esos y otros países.

Actualmente, la dictadura enfrenta una fuerte presión por parte de la comunidad internacional; sin embargo, le ha cerrado la puerta al diálogo, según declaraciones del subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura.
Una de las acciones que, según la administración de Donald Trump, demuestran que Ortega y Murillo no están dispuestos a dialogar, fue no otorgar el plácet a la embajadora de Estados Unidos, Natasha Franceschi, el jueves pasado.