El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo consultó este viernes con pastores evangélicos las reformas constitucionales que permitirán a los dictadores eliminar las elecciones y perpetuarse en el poder. El resultado fue el respaldo de algunos religiosos afines al sandinismo, a pesar de la persecución contra la fe desatada por el Estado desde hace años.
La Comisión Especial Constitucional de la Asamblea Nacional, liderada por Gustavo Porras, sesionó con los religiosos la tarde del jueves 20 de agosto. Entre los que ofrecieron su apoyo al proyecto político de Ortega estuvieron: Omar Duarte, Sergio Martínez Tinoco, Jorge Ulises Sequeira y Roberto Rojas.
Porras expuso en una pantalla gigante las reformas. Esto fue seguido supuestamente de manera virtual desde unos 160 puntos del país.
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Durante el encuentro, el reverendo Sergio Martínez Tinoco, presidente nacional de la Federación de Iglesias Evangélicas de Nicaragua (Fienic), afirmó que respaldaba “plena y totalmente” la reforma y sostuvo que esta contribuiría a consolidar la paz, estabilidad y bienestar de los nicaragüenses.
También manifestó su respaldo el reverendo Omar Duarte, quien afirmó que era necesario “cuidar Nicaragua” y apoyar las reformas. Duarte expresó además su respaldo a Ortega y Murillo, y aseguró que ambos han apoyado ampliamente al sector evangélico.
En la misma línea se pronunciaron los reverendos Jorge Ulises Sequeira Pérez y Roberto Rojas, quienes relacionaron la propuesta constitucional con la paz, la estabilidad y los anhelos de la sociedad nicaragüense, con lo que se alinearon al discurso gubernamental.
Intereses y cercanía política con Ortega
En los últimos años se ha consolidado una relación entre algunos dirigentes evangélicos y el régimen Ortega-Murillo. Es el caso del pastor Omar Duarte, quien ha mantenido una relación pública cercana con la dictadura.

En el caso de la Federación de Iglesias Evangélicas de Nicaragua (Fienic), Sergio Martínez Tinoco asumió la presidencia y luego apareció públicamente respaldando las posiciones de la dictadura.
Que Martínez Tinoco, Duarte, Jorge Ulises Sequeira y Roberto Rojas respalden públicamente la reforma constitucional y algunos incluso elogien a Ortega y Murillo no se trata simplemente de una opinión de líderes religiosos sobre la Constitución, sino que dice más de la relación política de ellos con la dictadura.
¿Todos respaldan a Ortega?, pregunta Molina
Sin embargo, la abogada y crítica del régimen Martha Patricia Molina, advirtió que parte de los religiosos que acudieron al encuentro podrían estar participando bajo presión.
Molina cuestionó que estas expresiones públicas puedan interpretarse como una muestra de respaldo libre y generalizado de las iglesias evangélicas.
“La comunidad cristiana evangélica ha sido también perseguida por la dictadura sandinista. No todos los pastores cristianos evangélicos son cómplices de esta dictadura criminal”, afirmó Molina al analizar las imágenes divulgadas por el régimen.

Según la jurista, algunos líderes religiosos podrían estar participando en este tipo de actividades por temor a sufrir represalias. Mencionó entre las posibles consecuencias el cierre de iglesias, la cancelación de personerías jurídicas, impedimentos para desarrollar actividades religiosas e incluso el encarcelamiento.
Molina también señaló que existiría otro grupo de religiosos que sí participa voluntariamente debido a los beneficios o dádivas que, según su denuncia, recibirían a cambio de respaldar públicamente a la pareja presidencial.
La versión de Molina coincide parcialmente con el testimonio de un pastor consultado bajo condición de anonimato, quien afirmó que algunos religiosos participan “bajo amenaza”.
“Si no asisten, cierran, o hasta puedes ser encarcelado. Acá nada es lo que parece”, aseguró el pastor.
Una reforma para eliminar la competencia electoral
El proyecto de reforma presentado a diferentes sectores en Nicaragua incluye restricciones para que determinadas personas puedan aspirar a cargos de elección popular, especialmente quienes sean señalados de participar en actos considerados “golpistas” o de ser considerados “traidores a la patria”.
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La reforma también plantea que los cargos de elección popular y otros cargos de elección o ratificación de la Asamblea Nacional tengan una duración que pasará de seis a siete años. Solo en el caso de Ortega y Murillo esos siete años podrían ser prorrogables otros siete.
Asimismo, la reforma amplía las atribuciones del Consejo Supremo Electoral y establece restricciones para partidos políticos que reciban financiamiento extranjero. De acuerdo con la propuesta divulgada por el régimen, también se modificarían los períodos de las autoridades electas actualmente en funciones.
Para Molina, el respaldo expresado por algunos pastores durante la consulta debe analizarse dentro del contexto de persecución que, según organizaciones opositoras y sectores religiosos críticos, ha afectado a distintas iglesias y organizaciones religiosas en Nicaragua.