Así lucía el cine o teatro González en las horas previas a su inauguración, en septiembre de 1953. LA PRENSA/ JUSTO P. LÓPEZ RIVERA/ LIBRO MANAGUA 1972/ RESTAURADA CON IA

Así lucía el cine o teatro González en las horas previas a su inauguración, en septiembre de 1953. LA PRENSA/ JUSTO P. LÓPEZ RIVERA/ LIBRO MANAGUA 1972/ RESTAURADA CON IA

A golpe de mazo: la demolición de un histórico cine González

Pertenecía a un circuito de 42 teatros propiedad de la familia más rica de Nicaragua. Cayó en decadencia en la década de 1980 y terminó siendo iglesia. Hoy está a punto de desaparecer.

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Cuando el empresario Alfredo González Holmann escuchó las recientes noticias de que el cine González de Managua sería demolido, se le vinieron a la mente los recuerdos de cuando niño su abuelita paterna lo llevaba a ver películas en ese cine en la década de 1950.

Resulta que la abuelita materna no era otra que la misma dueña del cine González. Se llamaba Teodelinda Montiel, pero él solo le decía Mamá Linda. Se trataba también de la misma dueña del Gran Hotel y de la Mansión Teodelinda, una casa ubicada al pie de la loma de Tiscapa y que fue mandada a construir en 1934 por el esposo de Mamá Linda, José Ignacio González Parrales, considerado, entre 1920 y 1942, cuando falleció, un millonario y el hombre más rico de Nicaragua.

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“Mamá Linda tenía (en el Teatro González) una sala para ella, privada, de unos quince asientos, me recuerdo. Y abajo, en el bar, vendían las palomitas y los hot dogs, deliciosos. Comíamos ahí o ella, si le pedíamos comida, nos compraba en el Gambrinus, que era un restaurante muy famoso ahí a media cuadra (del cine)”, rememora González Holmann.

El empresario recuerda que el González, inaugurado en 1953, era “un esplendor” y formaba parte de una cadena de 42 cines llamado Circuito González, todos propiedad de Teodelinda Montiel, con las principales sucursales ubicadas en Managua, León, Jinotepe y Diriamba. De este último municipio eran originarios Montiel y su esposo y ahí fundaron el primer Teatro González en 1920. Durante muchos años, Teodelinda Montiel fue la persona que escogió las películas que miraban los nicaragüenses.

Una escena de 1963 de la vieja Managua, en la intersección entre la Avenida Bolívar y la calle Momotombo, donde estaba el cine o teatro González. LA PRENSA/ CORTESÍA
Una escena de 1963 de la vieja Managua, en la intersección entre la Avenida Bolívar y la calle Momotombo, donde estaba el cine o teatro González. LA PRENSA/ CORTESÍA

El cine González de la capital, ubicado en una esquina de la Avenida Bolívar, originalmente se llamó Teatro González y en la vieja Managua se encontraba en la intersección con la calle Momotombo.

El edificio del cine González era en los últimos años propiedad de la Alcaldía de Managua, después que indemnizaron a los últimos dueños, los descendientes de Plutarco Ariel y Vigarny, dos de los 11 hijos que procrearon José Ignacio González Parrales y Teodelinda Montiel.

Teodelinda Montiel, que sobrevivió a su esposo en 1942, pero falleció en 1959, heredó el Circuito González a Plutarco Ariel y a Vigarny. A sus otros hijos les dejó fincas, la Mansión Teodelinda, el Gran Hotel, compañías eléctricas, acciones en la Pepsi, acciones en la cervecería y en otras fábricas.

De manera que Alfredo González Holmann no tuvo nada que ver con el cine González ya heredado, pues su padre se vio beneficiado en otras empresas, pero aun así le duele ver que el edificio del cine está siendo ahora demolido. Aunque ha escuchado que la demolición no será total.

A pesar de que no le compete el futuro del edificio del cine González, González Holmann considera que el edificio no debería ser demolido, pues se trata de un sitio histórico de la capital.

“No era necesario demolerlo, pues es parte de una historia, es mi criterio. Alguien me comentaba que no lo van a demoler todo, sino que el hueco que abrieron en la pared es para poder meter máquinas adentro. Sé que el Teatro González fue construido por un reconocido arquitecto, que hizo la estructura que aguantó el terremoto del 72, las dos piezas. Es una construcción de primera, que no vale la pena demolerla. Se le puede haber remodelado y hacer otra cosa, y dejarlo ahí como historia, ponerlo bonito, pintarlo por fuera, pero no destruir la historia de Managua”, considera el empresario.

El primer Teatro González

Aunque el creador del Teatro González era el hombre más rico de Nicaragua cuando falleció en agosto de 1942, no nació como tal, sino que llegó a ser médico gracias a que un hermano suyo, José Esteban González, le financió los estudios.

Después, José Ignacio González Parrales, además de trabajar como médico, tuvo cafetales, y comenzó así su fortuna, la que vio disminuida con la Primera Guerra Mundial, entre 1914 y 1917. Sin embargo, se sobrepuso y luego se tornó millonario.

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González Parrales se casó con Teodelinda Montiel en 1911 y, en 1920, en Diriamba, inauguraron el primer Teatro González, pero luego el edificio quedó pequeño porque entrababa mucho público y en 1928 construyeron uno más grande, siempre en Diriamba.

Teodelinda Montiel y José Ignacio González Parrales se casaron en 1911. Él era un millonario considerado el hombre más rico de Nicaragua. Era sencillo, pero sí le gustaba gastar dinero dando a pintar cuadros de él y su esposa. LA PRENSA/ CORTESÍA
Teodelinda Montiel y José Ignacio González Parrales se casaron en 1911. Él era un millonario considerado el hombre más rico de Nicaragua. Era sencillo, pero sí le gustaba gastar dinero dando a pintar cuadros de él y su esposa. LA PRENSA/ CORTESÍA

Alfredo González Holmann, en su libro Nuestras Raíces Familiares, cuenta que, tras el terremoto de Managua en 1931, su abuelo compró el terreno donde estaba ubicado el Hotel Lupone y ahí construyó el primer Teatro González en la capital.

Según una fotografía de la época, la cara del teatro le daba la espalda a la catedral vieja, que para entonces estaba en construcción.

El historiador Bayardo Cuadra creció cerca de ese primer teatro González y lo visitaba para las tandas de matinée, hasta que el teatro fue incendiado en 1945 en agosto de 1945.

El incendio de 1945

José Ignacio González Parrales falleció a los 75 años el 23 de septiembre de 1942 y heredó toda su fortuna a su esposa Teodelinda Montiel, la cual había construido junto a ella.

Tres años después, el Teatro González fue devorado por un incendio.

El viernes 17 de agosto de 1945, poco después de las 3:00 de la madrugada, el teatro González ardió en llamas.

Hubo dos versiones sobre la causa del incendio. Una, que las llamas empezaron en un juzgado que estaba a la par y otra que la película que se había proyectado la noche anterior fue guardada caliente, lo cual produjo una combustión espontánea.

María Reisinger, dueña del restaurante Viena, vecino del teatro, dormía en el alto de la casa donde estaba el restaurante y escuchó una explosión. Salió al balcón y vio salir lenguas de fuego del cuarto del teatro donde se guardaban las películas, indica una crónica de la época del diario La Noticia.

Luego, saltaron encendidas las cajas de las películas, cuyas tapas fueron a caer en la acera del frente, donde quedaba el Club Internacional.

El primer Teatro González que existió en Managua, destruido por un incendio en 1945. LA PRENSA/ CORTESÍA
El primer Teatro González que existió en Managua, destruido por un incendio en 1945. LA PRENSA/ CORTESÍA

Se quemó el depósito de películas, donde se guardaban los rollos de todos los cines del Circuito González. Cada rollo costaba 100 dólares y hasta resultó dañada la cinta de la película El Rebelde, de Jorge Negrete, que se iba a estrenar el domingo siguiente.

El desastre fue mayúsculo porque se quemó también el juzgado y el Archivo del Registro de la Propiedad, Comercial y Mercantil, así como muchas otras propiedades colindantes.

La familia González tenía una bodega donde guardaba licor As de Copas, que se producía en la Cervecería Nacional, también de los González. La gente ayudó a sacar los licores, pero se perdieron varias cajas.

No estaban asegurados ni el teatro ni los demás edificios quemados. Los bomberos solo pudieron evitar que se quemara el Gran Hotel.

El cine González terminó convertido en iglesia en la década de 1990. LA PRENSA/ CORTESÍA
El cine González terminó convertido en iglesia en la década de 1990. LA PRENSA/ CORTESÍA

El edificio que ahora están demoliendo

Después de una inversión de varios millones de córdobas de la época, Teodelinda Montiel construyó otra vez el Teatro González y lo inauguró en septiembre de 1953.

La empresa Hopkins and Dentz fue la elegida para la construcción y el ingeniero residente fue Enrique “El Tiburón” Pereira Denueda.

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Hubo críticas durante la inauguración, en la noche del 15 de septiembre de 1953, porque no se realizó con alguna obra de teatro o con algún baile de ballet, sino con una película en un tiempo en el que el de Hollywood era considerado un “arte enlatado”. La película inaugural fue El mundo en sus brazos, con Gregory Peck y Ann Blyth.

En la década de 1980, como tantas otras cosas en Nicaragua, el cine González entró en declive. LA PRENSA/ CORTESÍA
En la década de 1980, como tantas otras cosas en Nicaragua, el cine González entró en declive. LA PRENSA/ CORTESÍA

Una noche antes, el 14 de septiembre, el Teatro González se había inaugurado en función privada para el dictador Anastasio Somoza García y otras personalidades de entonces en Nicaragua.

En la noche del 15 de septiembre, se encendió un rótulo gigante luminoso y la calle del teatro también estaba bien iluminada.

El Teatro González, el edificio que actualmente está en demolición, estaba capacitado para albergar a más de dos mil personas, diseñado para grandes espectáculos con un amplio escenario, varias locales, y con el novedoso y lujoso aire acondicionado, un boom en esos años.

Se llegó a pensar que los adornos del teatro fueron importados desde Italia, pero no era así. En realidad, la decoración estuvo a cargo de la escultora Edith Gron, quien esculpió unas imágenes hechas en concreto y revestidas de una pintura especial.

Un Cristo esculpido por Edith Gron para el cine González. LA PRENSA/ CORTESÍA
Un Cristo esculpido por Edith Gron para el cine González. LA PRENSA/ CORTESÍA

Ese Teatro González inaugurado en 1953 era lo mejor que había en Nicaragua, cuando aún no había televisión en el país.

En la década de 1980, como casi todo en Nicaragua con los sandinistas en el poder, fue decayendo y en 1996 fue rentado para iglesia evangélica.

Tras algunas disputas entre los herederos, finalmente cayó en poder de la Alcaldía de Managua en años recientes y ahora está en proceso de demolición.

La Prensa Domingo Cine González archivo

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COMENTARIOS

  1. Hace 3 meses

    Interesante artículo, pero me parece que en el caso del Teatro González hay una imprecisión histórica. Hasta donde recuerdo, el teatro quedó afectado por las consecuencias del terremoto de 1972 y permaneció cerrado durante varios años. Lo que recuerdo es que posteriormente fue reabierto o reinaugurado a inicios de los años 80. Por supuesto que esa década estuvo llena de dificultades y acontecimientos importantes, pero afirmar que el Teatro González “cayó en 1980” puede llevar a una interpretación equivocada de lo que realmente ocurrió. La historia siempre merece ser contada con la mayor precisión posible.

  2. Hace 3 meses

    Antes del terremoto de 1972, uno de los primeros contactos de la gente de las provincias o departamentos con la civilización moderna, según me relatan, era asistir a una función de cine en el Teatro González, el cual no tenía nada que envidiarle a las salas de cine de los EE.UU. Este tipo de arquitectura de sala de cine es la que imperó hasta mediados de los 80 en los EE.UU., luego los multiplex fueron apareciendo y las estructuras estilo Teatro González fueron desapareciendo también. Es triste que un edificio histórico haya sido demolido. Pero qué sabe el ignorante de whiskey (Whisky).

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