Karen Berger fue declarada la Mujer del Año en el negocio del tabaco en el 2021 y, en 2023, la revista Forbes la ubicó como una de las 100 mujeres más poderosas de Centroamérica. LA PRENSA/ CORTESÍA

Karen Berger fue declarada la Mujer del Año en el negocio del tabaco en el 2021 y, en 2023, la revista Forbes la ubicó como una de las 100 mujeres más poderosas de Centroamérica. LA PRENSA/ CORTESÍA

Karen Berger: la nicaragüense “reina del puro”

Una dificultad económica la llevó a los 18 años a enrolar puros en las fábricas estelianas. Hoy maneja una fábrica tabacalera y produce dos marcas de gran prestigio internacional.

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Cuando la esteliana Karen Lucía Pérez Pasquier se bachilleró, en 1993, tenía el sueño de ser odontóloga. Pero, su familia no tenía los recursos para enviarla a León o a Managua y costearle los estudios, además de pagarle renta, transporte, alimentación y todos los gastos en que incurre un estudiante.

Karen tuvo que resignarse, pero no se quedó quieta. A los 18 años, empezó a trabajar en una fábrica de tabaco y con lo que ganaba se metió a estudiar administración de empresas en Estelí.

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Más de 30 años han transcurrido desde entonces y hoy, convertida en Karen Berger tras haberse casado, Karen se diluye entre las muchas ocupaciones que tiene. No solo es mamá soltera, por haber enviudado hace ya 12 años, sino que también es la dueña de dos de las marcas de puros nicaragüenses que más prestigio han alcanzado en Estados Unidos y en Europa: Don Kiki Cigars y Karen Berger Cigars.

La vida de Karen transcurre entre Florida, Estados Unidos, donde tiene la sede de la empresa comercializadora de los puros, y Estelí, Nicaragua, donde está la Estelí Cigars, la plantación y fábrica de los puros.

Karen Berger tras haber sido premiada como Mujer del Año en el negocio del tabaco por la revista internacional Tobacco Business Magazine. LA PRENSA/ CORTESÍA
Karen Berger tras haber sido premiada como Mujer del Año en el negocio del tabaco por la revista internacional Tobacco Business Magazine. LA PRENSA/ CORTESÍA

El esposo de Karen era el cubano estadounidense Enrique Kiki Berger, el hombre que le enseñó los secretos del negocio de los puros, pero él enfermó a los pocos años de casados. Incluso, para que la vida se le alargara, Karen le donó a su esposo un riñón.

Sin embargo, en 2014, Kiki Berger no pudo más y falleció. Desde entonces, la vida se le complicó a Karen porque en el negocio de los puros son muy pocas las mujeres que han superado los prejuicios y el dominio de los hombres en el mismo, señala ella a la Revista DOMINGO.

Karen lo ha hecho tan bien que hoy la llaman “la reina de los puros”. Es verdad que su esposo la inició en el negocio, pero a ella, explica, le correspondió demostrarse a sí misma que podía liderar y tomar decisiones para construirse su propio camino dentro del mercado tan competitivo de los puros.

En el 2021, la Tobacco Business Magazine nombró a Karen Berger como la Mujer del Año en el negocio de los puros, un premio que la llenó de orgullo porque sintió estaba representando bien a las mujeres dentro de esa industria. Mientras que, en 2023, la revista Forbes la ubicó entre las 100 mujeres más poderosas de Centroamérica, en una lista en la que también figuró la reina de belleza Sheynnis Palacios.

“Pasión, lealtad y valentía” son las palabras que la definen, dice Karen, y son las mismas que van impresas en las etiquetas de sus puros: los Karen Berger Cigars.

El origen

Karen Berger nació en junio de 1978 en la ciudad que mundialmente es conocida como la capital del tabaco, Estelí.

Su padre, Gustavo Pérez, falleció a los 99 años y su madre, Flor Pasquier, aún vive y es quien la apoya en muchos de sus deberes, especialmente en el cuido de sus hijos.

Desde pequeña, asegura Karen, fue siempre “trabajadora, soñadora y muy familiar”.

“Nací en una familia muy humilde, mis papás no tenían los recursos para darme una educación superior en una universidad. Después de mi bachillerato, mi sueño era ser una odontóloga, pero esa carrera solamente se estudiaba en León o en Managua. El traslado, la renta de casa y todo eso, estaba fuera de mi presupuesto. Por eso, entré a trabajar en una fábrica de tabaco y al mismo tiempo decidí optar por estudiar administración de empresas en Estelí”, relata Karen.

Trabajando la hoja de tabaco en la empresa de Karen Berger. LA PRENSA/ CORTESÍA
Trabajando la hoja de tabaco en la empresa de Karen Berger. LA PRENSA/ CORTESÍA

En la fábrica, Karen inició como enrolladora de tabaco, “rolera” les dicen en Estelí. “Se trabaja en pareja. Está el bonchero, que es la persona que boncha todos los tabacos, mezcla todos los diferentes tipos de tabaco, piso, seco, ligero, capote. Y estaba yo, la rolera, la que le daba el toque final al tabaco. Ponía la capa, que es visualmente la parte final, la parte más bonita. Las roleras somos las que le damos el aspecto, el toque final al producto, poniéndole la capa y haciéndole lucir bonito el tabaco”, detalla Karen.

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Laborando como rolera, Karen se fue enamorando del negocio del tabaco, sobre todo después que fumó el primer puro, para probarlo. “Quise probar lo que mis manos producían y me gustó muchísimo el sabor del tabaco”, cuenta.

Karen conoce todo el proceso del puro, desde la selección de la hoja de tabaco hasta la producción. Ahora también maneja la comercialización.

Kiki Berger

Henry Kiki Berger, un cubano nacionalizado estadounidense, llegó a Nicaragua a mediados de la década de 1990.

Kiki Berger trabajó en Estelí para otras marcas de puros, hasta que en 1996 compró tierras y fundó la Tabacalera Estelí, la cual le vendía tabaco a varias marcas de puros, como Cupido. Seguidamente, Kiki Berger creó su propia marca: Don Kiki Cigars.

Poco después, Karen conoció a Kiki Berger y se enamoraron. Ella cuenta lo que le gustó de él:

“A mi esposo se le recuerda mucho en la industria del tabaco porque él ayudó a muchas personas que están hoy en día en su fábrica en Estelí. Él era una persona de corazón abierto. Siempre le ayudaba a todo el mundo. Él me enseñó mucho lo que es el esfuerzo, la pasión y la dedicación. Aprendí muchas cosas a su lado”, dice.

Cuando Kiki Berger falleció, en septiembre de 2014, Karen quedó devastada. Desde entonces, en muchas ocasiones tuvo que trabajar el doble, por ser mujer, asegura, ya que el negocio del tabaco está dominado por los hombres. “Somos muy pocas las mujeres que manufacturamos y que somos dueñas de marcas en el mundo del tabaco. Esta es una industria predominada por hombres en un 90 por ciento”, asegura.

Kiki y Karen Berger en su casamiento. LA PRENSA/ CORTESÍA
Kiki y Karen Berger en su casamiento. LA PRENSA/ CORTESÍA

“El fallecimiento de Don Kiki fue una etapa bien difícil porque él era la cabeza de la compañía. Él lideraba las relaciones públicas de la empresa, estaba a cargo de crear las mezclas y de comercializar el producto en Estados Unidos. Cuando él fallece, fue un golpe duro para mí, quedar soltera, viuda con dos hijos y enfrentar muchas situaciones”, agrega Karen.

Karen busca que su esposo fallecido sea recordado en la industria tabacalera. Hoy en día, la Estelí Cigars, la fábrica que fundó Kiki Berger, está en manos de Karen y produce dos marcas de puros, la Don Kiki Cigars y la Karen Berger Cigars.

“La marca de Don Kiki Cigars la seguimos produciendo. El legado continúa. Eso es un honor que nosotros le hemos dado a él, de continuar con la marca de él e igualmente trabajar con la marca de Karen Berger Cigars”, comenta la reina del puro.

El puro nica

Karen Berger reconoce que tradicionalmente el puro cubano ha predominado por su excelencia, especialmente con los habanos, pero asegura que en los últimos años han sobresalido los puros de otros países como Nicaragua, República Dominicana, Ecuador, México y Brasil, donde se ha utilizado la semilla cubana para ser sembrada en esos países.

“Creo que Cuba siempre ha tenido ese nivel, pero hoy en día Nicaragua ha realzado, se ha puesto en el top entre los mejores tabacos del mundo”, asegura la reina del puro.

Según ella, el tabaco nicaragüense sobresale porque es un producto artesanal y la mano de obra en Nicaragua es excelente.

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La calidad del tabaco nicaragüense también es excelente porque en Nicaragua hay un “secreto”, dice Karen. En el país, por ser volcánica, la tierra está llena de minerales y, sumándole el clima tropical perfecto para la cosecha, hacen que el tabaco crezca con todos los ingredientes para después elaborar “el mejor puro del mundo”, señala Karen.

En la actualidad, indica Karen, ella vende en los Estados Unidos el 80 por ciento del puro que produce y el otro 20 por ciento va a los Estados Unidos. Aunque en Europa le están abriendo cada vez más las puertas al tabaco nicaragüense.

El puro Karen Berger Cigars siendo empacado en Estelí. LA PRENSA/ CORTESÍA
El puro Karen Berger Cigars siendo empacado en Estelí. LA PRENSA/ CORTESÍA

Cada año, Karen participa en importantes ferias que se realizan tanto en Estados Unidos como en Europa, promoviendo sus puros.

Hace grandes esfuerzos para que le dé tiempo para todo y también poder compartir con sus tres hijos: José Carlos, Genesis y Antonella Berger.

“Creo que la clave de todo es la consistencia y la perseverancia. Tengo un lema en mi tabaco que está los labels (etiquetas), en los anillos del tabaco. El lema es pasión, lealtad y coraje. Creo que esas palabras me definen. Igualmente, creo que sin perseverancia, sin consistencia, ninguna meta podría ser alcanzada”, finaliza diciendo la reina nicaragüense del puro.

La Prensa Domingo Estelí puros tabaco archivo

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