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A diferencia del Daikin Park en Houston, el Constellation Field en Sugar Land no tiene techo y tampoco aire acondicionado. Y en estos días de verano en Texas el sol golpea con toda su intensidad, pero eso no detiene el entrenamiento ni el entusiasmo de Erasmo Ramírez.
El veterano lanzador nicaragüense se ha unido a los Isótopos de Albuquerque, sucursal en AAA de los Rockies de Colorado, quienes visitan a los Vaqueros Espaciales de Sugar Land, la antesala de los Astros de Houston. Es su octava organización en el beisbol de EE. UU.
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Erasmo lanzó sobre una superficie plana. Luego se ejercitó en un gimnasio. Hizo bullpen con todo lo que tenía desde el calentadero de su equipo. Regresó al gimnasio y cuando habían pasado dos horas, temí que no me podría atender. De pronto, estaba cerca de mí.
Erasmo trabaja sin descanso
“Aún no he terminado, pero podemos hablar ahorita y luego continúo con mi rutina”, me dijo el lanzador pinolero con sudor en todo su cuerpo. Entonces uno comprende por qué, a pesar de sus 36 años, sigue en la brecha y con la mira puesta en las Grandes Ligas.
¿Qué es lo que te impulsa a seguir?
En mi corazón existe la convicción de que aún puedo sacar outs en las Grandes Ligas. Mi brazo está bien, he mejorado el comando de mis pitcheos y mientras tenga salud, vale la pena seguir. Así que aún no he puesto el punto final a esta historia.
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Dicen que el deseo más grande que impulsa al ser humano permanece oculto a los demás…
Sabes, quiero ver a mis hijos a sus ojos y decirles que no me guardé nada, que lo di todo en el juego que tanto amo y que nos cambió la vida. Así que mientras haya en mí ese anhelo, ese fuego, voy a continuar.
Lucha sin rendirse
¿Ha habido momentos de desánimo, de querer desistir?
Siempre hay. Sobre todo cuando he tenido problemas de salud en el brazo, por ejemplo, cuando me lastimé con los Mellizos en el Spring Training, creí que no volvería, pero cuando mi brazo se mejoró y vi mis 90, 91 millas de regreso, me dije: ‘puedo seguir’ y regresé a las Mayores.
¿Cómo te has sentido con los Rockies?
Me siento bien y agradecido con Dios y con ellos por esta oportunidad de seguir en la lucha por regresar a las Grandes Ligas. No sé cuáles son los planes que ellos tienen, eso uno no lo controla, pero sí controlo mi preparación, el entusiasmo que le pongo y el deseo de regresar.
Hay mucha gente que te considera un luchador, un guerrero…
Agradezco esos calificativos y que vengan de parte de los fanáticos que siguen este deporte, lo aprecio mucho. En realidad, cuando veo hacia atrás y compruebo lo que he hecho, me siento muy contento y agradecido con Dios por todo lo que he vivido, bueno y malo.
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La historia no ha terminado
También hay quienes creen que deberías retirarte…
Sí, sé que hay comentarios así y respeto esas opiniones, pero como digo, mientras haya en mí el deseo de seguir, mientras considere que puedo ser útil y mientras reciba la oportunidad, voy a seguir. Al final del día, esa es una decisión que le corresponde a uno.
Cuando fuiste a México, muchos pensaron que era el final…
Pero yo no lo vi así, siempre me dije a mí mismo: ‘iré a México mientras regreso a las Grandes Ligas’ y estoy en proceso. Y con la ayuda de Dios, espero regresar. Pero agradezco mucho a los Algodoneros que me dieron la oportunidad de unirme a ellos.
Es momento de concluir la conversación y Erasmo se retira de nuevo hacia el gimnasio. Ese compromiso con dar todo lo que tiene es lo que lo mantiene vivo. Su meta de nuevo son las Grandes Ligas, pero también será cualquier escenario donde haya beisbol.
En su primera salida con Albuquerque lo hizo bien. Ahora se alista para volver a trabajar esta semana.