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La fuerza devastadora de Fabio Wardley se estrelló y se hizo añicos con una pared gigante pared llamada Daniel “TNT” Dubois. Estalló con los puños, y con un sorprendente regreso, noqueó en el round 11 a Fabio Wardley, para arrebatar el título peso pesado de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) en Manchester, Inglaterra.
Seguramente, esta pelea será una fuerte candidata a Combate del Año. Hubo caídas, drama, cortes peligrosos y un sinfín de momentos que mantuvieron al borde de la butaca a los aficionados.
En esta primera defensa de su título, el ojo derecho de Wardley estaba tan hinchado que no podía abrirlo, y su nariz presentaba un corte grotesco y sangraba.
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Sin embargo, de alguna manera se mantuvo en pie a pesar de recibir un castigo constante de uno de los pegadores más fuertes y salvajes como Dubois. Por esa razón en el undécimo asalto el árbitro Howard Foster se vio obligado a intervenir.
Ascenso frenado
Wardley, de 31 años, ha pasado de ser un destacado amateur a convertirse en uno de los pesos pesados más destacados, intrépidos y entretenidos del mundo.
Lucía como una fuerza imparable y no era para menos porque noqueaba a 19 de 20 rivales vencidos hasta antes de este sábado.
Pero tuvo dificultades contra el más pulido y potente Dubois, y finalmente necesitó ser rescatado por el referí Foster a los 28 segundos del undécimo asalto.
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El vigente campeón, Wardley, comenzó la pelea a un ritmo vertiginoso, con dos derribos en los tres primeros asaltos, incluido el primero en los primeros 10 segundos del combate.
Pero la potencia de Dubois fue demasiado para Wardley, ya que su letal gancho de derecha causó graves daños a su oponente, que quedó cubierto de sangre.
Dubois (23-3, 22 nocauts) estuvo a punto de conseguir la victoria por nocaut técnico en el sexto asalto, dejando a Wardley tambaleándose contra las cuerdas.
Pero selló el triunfo en el décimo primer asalto cuando una ráfaga de golpes tardíos obligó la finalización del combate.