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Kaleb Myers hizo historia este sábado, al firmar con la Universidad de New Hampshire y convertirse en apenas el segundo jugador nicaragüense de baloncesto firmado por una casa de estudios de la División I de la NCAA, antesala de la NBA.
El primero fue Norchad Omier, quien después de proyectarse con Miami Pre de Pilín Álvarez, destacó con Arkansas State, los Huracanes de Miami (jugó la Final Four) y los Osos de la Universidad de Baylor.
Luego, vino el gran paso a la G League con Cleveland y fue captado por los Clippers, quienes lo promovieron a la NBA para convertirse en el primer jugador nicaragüense en el mejor baloncesto del mundo.
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En el caso de Myers, jugó para los Jaguares de la UAM en la LSB y con la Selección Nacional, bajo la dirección del entrenador puertorriqueño David Rosario.
Un gran talento
Kaleb Myers es un alero de poder, de mucho talento, que emigró a Miami Prep para seguir los pasos de Omier. Luego jugó con los Matadores de Arizona Western College en la División 1 de la NJCAA. Después firmó con los Bobcats de St. Thomas University en Miami, Florida, que compite en la NAIA.
Pero a sus 21 años, logró la oportunidad de convertirse en un jugador en la División I de la NCAA con los Wildcats de la Universidad de New Hampshire, donde puede conseguir niveles insospechados.
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Es un jugador con sed de éxito, con muchas condiciones físicas, anotador y una saltabilidad llamativa que lo están llevando a seguir los pasos de un compañero y amigo en la Selección Nacional, Norchad Omier.
Kaleb Myers es un prometedor alero de poder de 2.01 metros. Es un jugador muy físico, con experiencia en los torneos de la AmericaCup y un talento a seguir.
El equipo de baloncesto de la Universidad de New Hampshire, los Wildcats, compite en la División I de la NCAA y es miembro de la America East Conference.
Con sede en Durham, juegan en el Lundholm Gymnasium y son reconocidos como uno de los programas de la División I que nunca ha participado en una “Final Four” de la NCAA.