Martha, una doctora que labora en el hospital público en Granada, pensó que todo transcurría con normalidad. Esperaba este 29 de abril recibir su salario del mes de mayo para cubrir sus necesidades mensuales, sin embargo, todo cambió. Sin ser consultada y sin previo aviso le dedujeron el 5 por ciento de su salario bruto en concepto de «impuesto o aporte partidario», a favor del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Médicos, docentes y trabajadores de otras instituciones confirmaron a LA PRENSA que dicho impuesto nunca fue consultado ni mucho menos anunciado con antelación, por lo que se muestran indiginados.
«Ningún jefe, ningún supervisor nos había dicho nada, pero en la mañana del miércoles nos cayó el ‘balde de agua’, cuando la jefa del hospital nos dijo que mantuviéramos la calma porque nos iba a dar una noticia que nos iba a afectar a todos, una deducción que va desde el 2 por ciento de nuestro salario base por un aporte al partido», apuntó Martha.
El personal médico del hospital en Granada quedó impactado. «Por ese 5 o 6 por ciento a mí me quitaron casi 1,000 córdobas, es mucho dinero. Yo esperaba un salario específico y me quitan eso del aporte que ni siquiera sé para qué es», denunció Martha.
La doctora con un tono de indignación y molestia calificó la medida como arbitraria. «Es horrible porque a razón de qué o por qué me quitan de mi salario sin siquiera consultarme».
«A todos por igual»
Luis, otro médico general, también compartió con asombro e indignación su caso. «Esto nos afecta a todos, no es si somos afines al partido o no, de hecho todos somos médicos sandinistas en el Ministerio de Salud (Minsa), no puede haber personal que sea independiente», señaló.
Martha por su parte agregó que para poder entrar a la planilla del Minsa el personal médico debe tener su carnet militante del FLSN. «Tengás o no la ideología tenés que tener tu carnet, es como un filtro o base de datos que aparecés como sandinista, de lo contrario no te dan el trabajo», mencionó.
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La deducción sorpresa es ajena a lo que mensualmente les deducen en concepto del Seguro Social (INSS) y el aporte al sindicato de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetsalud), este último «es opcional».
«Si vos querés entrar al sindicato tenés que firmar un contrato, en el que aceptás dar un aporte mensual como 200 córdobas, es menor a esto que ahora empezaron a deducir, pero es voluntario», dijo Luis.

El 29 de abril todos los trabajadores del sector público recibieron el salario adelantado de mayo, tal como lo anunció la vocera del régimen Ortega-Murillo. Antes les pagaban primero a la planilla del Minsa, posterior a los del Ministerio de Educación (Mined) y por último a las otras instituciones.
El doctor y experto en Salud Pública, José Antonio Delgado, en el exilio, dijo tener conocimiento de que ese aporte al partido les era deducido años atrás a las personas afiliadas al FSLN. «Eso que le quitan el dinero a la gente afiliada para el partido lo hacen desde como el 2010, pero ahora en los hospitales a todos los obligan a tener el carnet de militante. Por lo tanto, todos son del partido», apuntó.
Entre más ganen más le deducirán: del 2 al 10 %
Los medios oficialistas destacaron en sus redes sociales que más de 128,000 trabajadores recibieron con «alegría» el salario en saludo al Día Internacional del Trabajador. En las filas al momento de recibir el salario no había quien no murmurará o se quejara de la deducción impuesta, confirmaron los médicos.
«Habían policías, profesores, y todos estaban comparando cuánto les habían quitado, estaban indignados, sorprendidos, y uno no puede decir nada ni reclamar porque nadie lo va a hacer», contó el médico Luis.
Ambos profesionales de la Salud indicaron que para nada sirvió que les aumentaran si lo que ahora les deducen es el doble. «Para nada dizque nos aumentaron, y aunque no hay información, dice que te van a deducir mensualmente. Si el otro mes hago más turno y saco más dinero, más me van a quitar», señaló Martha.
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Las deducciones en concepto de «aporte partidario» van desde el 2 hasta el 10 por ciento en relación con el salario neto de los trabajadores del sector público. Al empleado que gane hasta 10,000.99 córdobas la deducción impuesta es del 2 por ciento, los que reciban un salario entre 10,001.00 a 20,000.99 córdobas se les hará una deducción del 5 por ciento, y los de 20,001.00 a 30,000.99 córdobas la deducción será el equivalente al 6 por ciento de su salario neto.

Quienes reciban salarios que oscilan entre los 30,001.00 y 40,000.99 córdobas la deducción será del 7 por ciento, a medida que el empleado público reciba mayores ingresos, el impuesto partidario se aumentará hasta el 10 por ciento.
«Un impacto económico y emocional»
LA PRENSA consultó al médico nicaragüense exiliado José Antonio Delgado sobre las deducciones a los salarios del sector salud, que afectan a médicos, enfermeras y otros trabajadores.
«Es otra muestra de la represión. Mediante esta medida económica la dictadura extrae dinero a los trabajadores de una de las áreas más sensibles para la familia y la dignidad laboral: el salario. Es una medida cruel de enriquecimiento del FSLN a costa de robar a los trabajadores el fruto de su esfuerzo», afirmó el médico.
Delgado señaló que el nivel de afectación es alto, debido a que los ingresos del personal sanitario ya son bajos. Indicó que el impacto económico se percibe en quienes ganan menos, como personal de limpieza, cocina, afanadoras, administrativos, enfermeras y médicos generales.
El galeno añadió que los médicos residentes y de base se encuentran entre los que perciben mayores ingresos dentro del escalafón. Detalló que un médico residente puede alcanzar hasta 1,500 dólares mensuales (unos 54,000 córdobas), eso si acumula turnos, antigüedad, labores docentes y otros incentivos.
Tomando este salario como referencia, a esos 54 mil córdobas se debe restar el Impuesto a la Renta (IR) y la cotización al Instituto Nicaragüense del Seguro Social (INSS) y ahora la nueva deducción sobre el monto restante, de entre el 6 y el 7 por ciento para el partido sandinista.
«Cuanto más alto es el salario, mayor es la deducción para el partido», afirmó Delgado, quien considera que este cobro arbitrario representa un retroceso en la lucha gremial por un salario digno, y recordó que las mejoras salariales en el sector fueron producto de largas protestas.
«Costó cuatro meses de huelga médica durante el gobierno de Arnoldo Alemán y seis meses en el gobierno del ingeniero Bolaños. Antes de eso, un médico residente ganaba 1,500 córdobas. Luego de la huelga, el salario base llegó a 1,040 dólares para especialistas», explicó.
Añadió que los médicos sin especialidad perciben entre 700 y 900 dólares mensuales, es decir, entre 25,000 y 33,000 córdobas. El doctor Delgado también se refirió al impacto emocional en una masa trabajadora desprotegida y sin posibilidad de reclamo.
«Hay un daño emocional al trabajador, porque se le suma una nueva preocupación. El salario actual no cubre las necesidades, y ahora esa carencia se agrava al reducirse el ingreso», advirtió.
«Lo peor es que nadie puede protestar. Eso es parte de la escalada represiva, hoy dirigida al bolsillo de los trabajadores del Estado», concluyó.
Abogado laboral: «Es ilegal»
El abogado laboral, José Antonio López, explicó que las únicas deducciones de salarios se encuentran establecidas en la Ley 185, Código del Trabajo, y sus reformas. Entre estas figuran las del INSS, IR, cuota sindical y pensión de alimentos declarados.
«Los aportes partidarios son fondos, donaciones o contribuciones voluntarias realizadas por personas físicas (afiliados, simpatizantes) o empresas a partidos políticos, destinados a financiar sus actividades ordinarias y campañas electorales», explicó López.
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Por lo anterior, el abogado laboral calificó la deducción como «de facto» dado a que «esa figura jurídicamente hablando no está reflejada en la legislación laboral. Ahora bien todo aquello hecho fuera del marco de la ley laboral se constituye automáticamente ilegal, nulo inexistente».