La Policía Nacional, controlada por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, alardeó nuevamente sobre los resultados de su “Estrategia del Plan Muro de Contención contra el Crimen Organizado y el Narcotráfico”, ahora con la incautación de 23 kilogramos de cocaína (50 libras) procedentes de Costa Rica.
El sábado 25 de abril, según el informe policial, se capturó en el puesto fronterizo El Guasaule, en Somotillo, Chinandega, al guatemalteco Wander Eduardo Orellana Méndez, de 38 años, quien transportaba los 23 kilogramos de cocaína en el cabezal marca Kenworth, placas guatemaltecas C884BHN.
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La cocaína que transportaba Orellana Méndez, refiere el documento policial, fue encontrada en 20 paquetes rectangulares, envueltos en cinta adhesiva, que iban en la parte trasera de la cabina del furgón.
En el vehículo, detalla el reporte, se trasladaban 53 bultos con retazos de tela, procedentes de Costa Rica con destino final a Guatemala, pero en la inspección policial se encontró el cargamento de droga, que “en la prueba de campo dio positivo a cocaína”.

Segunda incautación de droga proveniente de Costa Rica
La incautación de este nuevo cargamento de cocaína ocurre a menos de un mes de que las autoridades policiales nicaragüenses reportaron el 30 de marzo pasado la incautación de una tonelada de cocaína, exactamente 1,312 kilogramos de ese estupefaciente, que eran transportados a bordo de un furgón que cruzaba por el puesto fronterizo de Peñas Blancas, Cárdenas, Rivas.
El cargamento iba oculto dentro de bobinas de papel kraft y también procedía de Costa Rica rumbo a Guatemala. Producto de esa primera incautación fue detenido el guatemalteco Juan José Ríos Trujillo, de 47 años, quien hasta inicios de este mes no aparecía con una acusación formal en el sistema judicial Nicarao.
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Las autoridades costarricenses, a inicios de este mes de abril, tras conocerse públicamente la incautación de la tonelada de cocaína procedente de ese país, a través del Ministerio de Seguridad Pública de Costa Rica, en coordinación incluso con la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), impulsaron una investigación sobre sus controles fronterizos.
Mario Zamora, ministro de Seguridad Pública de Costa Rica, según medios costarricenses, confirmó que se encontraban investigando para esclarecer cómo pasó dicho cargamento de drogas por los recién instalados escáneres fronterizos, remarcando que hasta entonces existían “una serie de dudas” sobre lo ocurrido y lo analizarían como “una situación fuera de los parámetros habituales”.