Una jueza de Pamplona, España, dejó en libertad a un argelino de 34 años de edad que estaba detenido tras la muerte, al precipitarse desde un tercer piso, de su expareja nicaragüense, Arelys del Carmen Jiménez Castellón de 37 años, ocurrida el pasado domingo 12 de abril. El hombre estaba preso desde el 14 del mismo mes.
Sobre la muerte de la nicaragüense, la nueva situación del caso es que la judicial es de la idea de que la nicaragüense estaba ebria al momento de morir y tomó «una decisión personal y fatídica» al tirarse por la ventana del domicilio de su expareja, el argelino.
Con respecto a la situación legal del argelino, al que de momento solo están investigando y no lo han acusado por la muerte de Jiménez Castellón, según medios españoles, como Onda Vasca y Noticias de Navarra, la judicial consideró que el hombre puede seguir el proceso judicial en libertad.
Puede leer: A juicio el principal sospechoso del asesinato a cuchilladas de una mujer en Granada
Jueza considera que investigado no huirá del país
La decisión la tomó porque considera que no tiene capacidad para borrar evidencias ni existe riesgo de que huya del país para evadir la justicia. Pues a pesar de estar en una situación migratoria irregular en España, tiene arraigo, ya que está con su familia y trabaja para una entidad pública.
La única medida que le impuso es que debe presentarse cada 15 días en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número uno de Pamplona, así como informar inmediatamente si cambia de domicilio. La misma Fiscalía pamplonesa, a cargo de acusar, estuvo de acuerdo con la libertad del argelino.
Al argelino lo señalan puntualmente de haber quebrantado una orden de alejamiento a favor de Jiménez Castellón, que pendía sobre él desde septiembre de 2025, cuando la nicaragüense lo denunció por violencia doméstica. Además, al argelino le achacan el delito de detención ilegal porque aparentemente mantenía encerrada a la nicaragüense.
Lea también: OIJ descubre red de vigilancia en casa de Junieysis Merlo. Sospechoso la espiaba hasta en el baño
La muerte de la nicaragüense
Jiménez Castellón, originaria de El Rosario, Carazo, y madre de dos hijos, murió tras precipitarse cuando se descolgaba desde una ventana del domicilio del hombre, ubicado en un tercer piso, en el barrio pamplonés San Jorge.
Las autoridades todavía trabajan en dilucidar totalmente qué ocurrió en las horas previas a la muerte de la nicaragüense, aunque se conoce que se había suscitado una discusión entre los dos protagonistas del hecho.
A pesar de la orden de alejamiento existente, la judicial indicó en su última resolución que la nicaragüense y el argelino llevaban meses conviviendo y manteniendo contacto de forma habitual, ignorando la medida de protección.
Puede leer también: Femicida de Ileana Ramírez pasará 30 años en prisión tras admitir crimen
Las investigaciones
La judicial está desdeñando el hecho de que la nicaragüense probablemente haya estado bajo una situación de secuestro por parte del argelino, porque, aunque el hombre admitió haber cerrado la puerta durante una discusión, la juez maquilla el asunto con el supuesto de que en el apartamento, o piso, como le llaman los españoles, residían otras personas que disponían de llaves de la vivienda, lo cual para la autoridad judicial debilita la tesis de un encierro absoluto e insalvable.
La jueza calificó la maniobra de la nicaragüense, de intentar salir por la ventana, como «una decisión personal y fatídica».
Testimonios de testigos, como otros habitantes del edificio y la dueña de un bar, indican que antes de la muerte de Jiménez Castellón no se produjo ninguna pelea física o violenta y que, si hubo discusión, se limitó al deseo de la nicaragüense de abandonar la vivienda en un momento en el que se encontraba bajo «los efectos del alcohol y otras sustancias», según se desprende de la resolución judicial.
Según los medios españoles, la resolución judicial también aborda la situación de pareja de los implicados, que era cíclica de «romper y reconciliarse» y había ocasionado episodios de violencia anteriormente.
La resolución no está firme y puede ser recurrida en un tribunal superior.
Lea además: A juicio el principal sospechoso del asesinato a cuchilladas de una mujer en Granada