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La codictadora Rosario Murillo anunció que el próximo 1 de abril, cuando los nicaragüenses viven la Semana Mayor, liberará a 1,200 personas privadas de libertad, quienes serán trasladadas al régimen de “convivencia familiar”, en una nueva jornada de excarcelaciones impulsada por el régimen de Daniel Ortega.
“Tenemos también el acto de convivencia familiar que se realizará el próximo 1 de abril (…) para 1,200 personas que han estado resguardadas en el Sistema y que pasan a este nuevo régimen de vida en familia”, declaró Murillo, el mediodía de este viernes 20 de marzo de 2026.
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A diferencia de otras liberaciones, esta vez Murillo no ofreció mayores detalles ni especificó cuántos reos corresponden a cada centro penitenciario.
Murillo hizo referencia a esta liberación el pasado lunes 2 de marzo, cuando anunció que en los primeros días de Semana Santa excarcelarían a personas privadas de libertad.
Un patrón de excarcelaciones masivas
Esta es la segunda excarcelación de reos comunes en Nicaragua, en lo que va del año 2026. La primera ocurrió el lunes 2 de febrero, en conmemoración del Día de la Reconciliación y la Paz, y el centenario del natalicio del cardenal Miguel Obando y Bravo (q.e.p.d.) cuando otorgaron el beneficio de convivencia familiar a 1,200 reos comunes.
En esa fecha el régimen liberó reos de Tipitapa (469), Matagalpa (191), Juigalpa (142), Granada (124), Bluefields (179), Chinandega (71), Estelí (67) y León (57).
El régimen sandinista ha convertido las liberaciones masivas en una práctica recurrente. Solo en 2025, cerca de 9,900 reos comunes fueron enviados a sus hogares bajo este mismo beneficio, utilizando fechas como el Día del Amor y la Amistad, Día de las Madres o Navidad.
Más de 57 mil reos comunes beneficiados
Entre 2015 y 2025, más de 57,000 reclusos fueron beneficiados con este régimen, según registros oficiales recopilados por medios independientes.
Opositores señalan que estas excarcelaciones, lejos de responder a una política integral de reinserción social, carecen de transparencia y seguimiento, lo que incrementa la percepción de inseguridad en la población. Las listas de liberados no son públicas, se desconoce el tipo de delitos cometidos por los beneficiados, ni cuánto de su condena habían cumplido hasta el cambio de medida.
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En sus medios oficialistas, el régimen proyecta estas liberaciones como actos humanitarios, mientras en los penales los actos se convierten en mítines políticos, donde exreos agradecen a Rosario Murillo y Daniel Ortega por enviarlos a su casa. No obstante, en redes sociales, la ciudadanía cuestiona la medida y la vincula con la inseguridad ciudadana.