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El expresidente de Bolivia, Evo Morales (2006-2019), buscará recuperar influencia política en las elecciones regionales del domingo mediante alianzas que incluyen al exoficialista Movimiento al Socialismo (MAS), partido al que renunció tras liderarlo durante casi tres décadas, en medio de disputas internas con el también exmandatario Luis Arce (2020-2025).
En los comicios regionales de 2020, el MAS obtuvo 240 de 336 alcaldías y tres de las nueve gobernaciones que tiene el país, un escenario que ahora resulta difícil de repetir tras el declive de esa fuerza y la ruptura de ambos líderes.
Partido Evo Pueblo sin personería jurídica
Morales impulsó el bloque político Evo Pueblo, mientras que Arce se encuentra en detención preventiva desde diciembre pasado, acusado de presuntos actos de corrupción.
Sin embargo, Morales no consiguió habilitar la personería jurídica del nuevo partido para participar en las elecciones generales de 2025, ni en las regionales de este fin de semana, por lo que tuvo que postular candidatos afines mediante alianzas.
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Los seguidores de Morales y el MAS, que apenas salvó su personería jurídica al obtener en 2025 algo más del 3 por ciento de la votación, se reagruparon como la Alianza Unidos por los Pueblos (A-UPP).
Fuerte influencia local de Morales
El sociólogo político Franco Gamboa dijo a EFE que Morales «mantiene un liderazgo fuerte», principalmente en su bastión político y sindical en la zona del Trópico de Cochabamba (centro), donde pronosticó que su victoria está «cantada». En ese departamento, su principal ficha es el exsenador Leonardo Loza como candidato a gobernador.
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Para Gamboa, el objetivo inicial de Morales y del MAS es «tener representación» en las asambleas legislativas departamentales y presencia en «los municipios más pequeños», además de las capitales de los nueve departamentos, incluso si es minoritaria.
Morales va a utilizar la «protección» política del Trópico de Cochabamba a partir de un liderazgo que «no ha sido derrotado por completo», señaló, y agregó que busca proyectarse en las elecciones regionales, dado que no tiene presencia en el Parlamento nacional, donde el MAS apenas posee dos escaños.
Dentro de A-UPP, figura Grover García, candidato a asambleísta departamental por Cochabamba y actual presidente del MAS, que en su momento apoyó a Arce para que desplazara a Morales del liderazgo de esa organización.
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La alianza incluye como candidatos a algunos exaltos funcionarios, exlegisladores y dirigentes sociales leales al exmandatario desde que renunció a la Presidencia durante la crisis política de 2019.
Al contrario, otros exaliados han seguido caminos distintos. Por ejemplo, el exfuncionario César Dockweiler, antes cercano a Morales y ahora distanciado, decidió continuar su carrera política al margen del MAS y competir por la alcaldía de La Paz, sede del Gobierno central, con una agrupación propia.