LA PRENSA cumple un siglo y sigue siendo moderna, diciendo la verdad y luchando por la libertad

No es cualquier cosa cumplir cien años de vida. Sobre todo, tratándose de un periódico independiente que para sobrevivir debe enfrentar y vencer innumerables dificultades.

Pero aún es mayor la hazaña de cumplir cien años, y seguir andando hacia adelante, cuando no se trata de un periódico cualquiera sino de uno que, como LA PRENSA, además de informar con profesionalidad siempre ha nadado contra la corriente buscando la verdad para decirla a la gente. Que además proclama y defiende los principios y valores de la libertad, la justicia y la democracia. Y que por lo consiguiente denuncia a los usurpadores de la soberanía nacional y popular que detentan el poder para oprimir al pueblo, practicar la corrupción y saquear al Estado y la nación.

En la edición de LA PRENSA de hoy, con motivo de su centenario publicamos diversos artículos que abundan en datos históricos, informativos y anecdóticos, sobre su origen y su andadura desde su fundación el 2 de marzo de 1926. Se ofrecen datos ilustrativos de cómo LA PRENSA sobrevivió en estos cien años bajo dictaduras enemigas de todas las libertades y en particular de la libertad de expresión y de prensa. De manera que no vamos a repetir en este editorial los datos contenidos en los otros artículos incluidos en esta edición con motivo del primer centenario de LA PRENSA.

Lo que debemos decir y subrayar es que si LA PRENSA ha llegado a su centenario, y sigue hacia adelante, se debe a las mismas razones fundamentales por las que el 2 de marzo de 1976, cuando cumplió sus primeros cincuenta años, nuestro director histórico que sería asesinado dos años después, el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, las expresó con claridad y certeza.

La consistencia y permanencia de LA PRENSA, explicó el doctor Chamorro Cardenal ya hace medio siglo, se debe a que “este periódico ha contribuido fundamentalmente a conservar las esencias culturales del nicaragüense (atropelladas por una penetración neocolonialista que ha tenido buenos aliados en los herodianos criollos), y se ha empeñado, escudriñando todas las facetas positivas del nicaragüense, por mostrar dignamente el prototipo de nuestro pueblo, exaltando sus virtudes y originalidades, en un país en el que el concepto de ‘inteligencia’ o el solo hecho de pensar, hoy es considerado subversivo”. Y sentenció que LA PRENSA es imperecedera porque “es el papel moneda de la Verdad y la voz Justiciera del pueblo al cual le servimos”.

Además, para Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, cuyo pensamiento vive e ilumina el contenido de esta sección editorial, el periodismo “es una empresa del tiempo” que requiere actualización permanente. Por eso en aquellos tiempos se modernizaba “con las mejores maquinarias en su género que se han instalado en Centroamérica”. Y ahora LA PRENSA se sigue modernizando constantemente con el aprovechamiento de la revolución digital.

Esta modernización es la que le ha permitido a LA PRENSA resistir y sobrevivir al más mortífero ataque sufrido a lo largo de sus cien años de existencia, como ha sido el de la actual dictadura totalitaria de Daniel Ortega y Rosario Murillo que clausuró la publicación de LA PRENSA en papel, saqueó y robó sus valiosas instalaciones, encarceló y desterró a sus principales directivos y forzó al exilio a su personal periodístico y de apoyo técnico y administrativo.

Pero gracias al aprovechamiento de la moderna tecnología de las comunicaciones, LA PRENSA no dejó de publicarse ni un solo día, después del criminal asalto policial de la dictadura ocurrido el 13 de agosto de 2021. Y por eso LA PRENSA está aquí, publicándose todos los días en formato digital y siendo siempre el “papel moneda de la verdad y la voz justiciera del pueblo”, al que en ninguna circunstancia y por muy difícil que fuese hemos dejado de servir.

Cabe decir, finalmente, que en su perenne afán y deber de modernización LA PRENSA ha incorporado la Inteligencia Artificial (IA) a los procesos de su elaboración, pero sin sustituir ni sacrificar el talento humano que es irreemplazable, utilizándola como una herramienta de trabajo ahora indispensable para ofrecer al público un producto periodístico de la mejor calidad.

De manera que nada más apropiado que concluir este editorial sobre el primer centenario de LA PRENSA, citando algo de lo mucho bueno y correcto que opina la IA sobre este gran acontecimiento.

El centenario de LA PRENSA, dice la IA, “tiene un significado simbólico profundo para la historia, la sociedad y los derechos civiles de Nicaragua. Es símbolo de libertad de prensa y resistencia. Es testimonio de la historia política del país. Es símbolo de resiliencia y compromiso con la verdad, de memoria histórica y de lucha contra la censura y el autoritarismo en Nicaragua. Representa la esperanza de que, incluso en contextos difíciles, la libertad de expresión y el periodismo independiente pueden persistir y ser escuchados”.

Agradecemos los conceptos de la IA. Pero sobre todo damos las gracias a las personas humanas que se suscriben a LA PRENSA, que la leen en las diversas plataformas y de esa manera la apoyan y sostienen ahora. Igual que la apoyaron y sostuvieron las generaciones anteriores para que pudiera avanzar a la celebración de sus cien años, para que fuera antes la República de Papel y sea ahora la república digital de Nicaragua.

Mientras esperamos que haya en Nicaragua una verdadera república, libre, justa y democrática, como la soñó y por la cual luchó el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. Que así sea.

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