Para este año se prevé que la crisis política provoque que la economía caiga hasta cinco por ciento, según estimaciones del Fondo Monetario Internacional. LAPRENSA/ARCHIVO

Moody’s: reformas a la Constitución han elevado el riesgo de sanciones económicas para Nicaragua

Moody's Ratings decidió mantener la calificación crediticia a Nicaragua pero advirtió de mayores riesgos de sanciones comerciales y las remesas por parte de Estados Unidos

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

Moody’s Ratings mantuvo ayer en B2 las calificaciones de Nicaragua a largo plazo en moneda extranjera y moneda nacional, ante los elevados riesgos de más sanciones por parte de Estados Unidos a dos fuentes principales de estabilidad para la economía: las remesas y comercio. Las recientes reformas a la Constitución Política de Nicaragua han profundizado esos riesgos de mayor presión externa.

«La dependencia de la economía de los sectores de producción y exportación de materias primas y su considerable dependencia del mercado estadounidense como fuente importante de remesas y destino de las exportaciones inhiben la fortaleza económica, factores que se verían afectados negativamente si se endurecieran las sanciones internacionales», dijo la agencia calificadora de riesgo en su último informe de calificación divulgado ayer.

Y enfatiza en otra parte del reporte: «El riesgo persistente de una intensificación o ampliación de las sanciones o medidas comerciales representa una fuente clave de riesgo a la baja, en particular dada la continua y fuerte dependencia de Nicaragua de las remesas de EE. UU. y su exposición a la política comercial estadounidense, a pesar de los esfuerzos por diversificar sus lazos económicos con China y otros socios».

Lea además: La industria del descanso en Nicaragua pasa un mal momento: caen los ingresos por turismo

Riesgos externos

Y es que aunque hasta ahora no se han adoptado medidas que afecten las remesas de Nicaragua, lo cierto es que la semana pasada el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) puso su mirada en la cantidad de remesas que llega al país con el ingreso a ese país de migrantes nicas entre el 2021 y 2025, los que equivalen al 8 por ciento de la población nicaragüense.

«Tras llegar a Estados Unidos, muchos de estos nicaragüenses enviaron remesas a su país. Estas remesas ahora representan el 37 por ciento de toda la economía nicaragüense, lo que supone una pérdida de miles de millones de dólares para nuestra nación. Esto es insostenible y el DHS está trabajando para ponerle fin», refirièndose esto último a los esfuerzos que la administración Trump está haciendo para deportar a la mayor cantidad de migrantes nicaragüenses, lo que golpearía los flujos de remesas.

En el 2024, que es la cifra de ciclo completo actualizado por el Banco Central, los ingresos por remesas a Nicaragua ascendió a 5,243.1 millones de dólares, de los cuales 4,340.2 millones se originaron en Estados Unidos, lo que refleja la alta dependencia del país de ese flujo de dinero.

El peso de las remesas

Incluso sin que se hayan afectado las variables comerciales y las remesas, con solo las persistentes amenazas de que eso ocurra, ya hay daño a la economía, a criterio de Moody`s. «Los riesgos geopolíticos y relacionados con las sanciones limitan aún más el perfil crediticio. Nicaragua sigue sujeta a sanciones específicas impuestas por EE. UU., la UE, el Reino Unido y Canadá, que, si bien no afectan directamente las exportaciones ni las remesas, siguen afectando la confianza de los inversores y las condiciones de financiación».

Las perspectivas para Nicaragua y su calificación soberna empeoran por la persistente crisis de institucionalidad y gobernanza, afirma la agencia. «Los riesgos de gobernanza siguen siendo altos y constituyen una limitación fundamental para la calificación, lo que refleja un marco institucional débil, marcado por la erosión del sistema de pesos y contrapesos y la concentración de poder en el poder ejecutivo», indica.

Inclusive los riesgos políticos «se han intensificado tras las reformas constitucionales y legales promulgadas en 2024-25, que subordinaron las instituciones legislativas, judiciales y electorales al ejecutivo».

Lea además: El fracaso detrás del histórico gasto diario del turista en Nicaragua, el cual superó los US$53

«En nuestra opinión, estos acontecimientos han debilitado significativamente los contrapesos institucionales, reducido la rendición de cuentas y aumentado el riesgo de cambios abruptos en las políticas o la aplicación de las leyes, impulsados ​​por consideraciones políticas en lugar de objetivos económicos. Si bien las instituciones económicas han conservado hasta ahora la capacidad de salvaguardar la estabilidad macroeconómica y fiscal, las debilidades de gobernanza limitan considerablemente el margen para una mayor mejora del crédito», detalla.

Régimen ha creado colchones amortiguador

Y es que el único factor positivo que Moody`s destaca en su reporte, son las variables macroeconómicas y fiscales y sobre lo cual sustenta su decisión de no desmejorar la calificación crediticia de Nicaragua.

«Estas debilidades crediticias se ven parcialmente compensadas por un sólido desempeño fiscal caracterizado por superávits consecutivos del gobierno general, disminuciones en la carga de la deuda y la continua acumulación de considerables reservas fiscales, que en conjunto sustentan la mejora de la fortaleza fiscal».

Además, «los superávits consecutivos de cuenta corriente de Nicaragua y la acumulación de reservas de divisas refuerzan su capacidad para absorber choques externos. La perspectiva estable refleja el equilibrio entre los elevados riesgos geopolíticos y de sanciones que plantean riesgos significativos a la baja para la estabilidad macroeconómica general, y el compromiso demostrado por las autoridades de mantener políticas macrofiscales prudentes».

«Los continuos superávits fiscales y externos, los amplios colchones de liquidez y los esfuerzos por diversificar los lazos financieros y económicos con China y otros socios respaldan nuestra opinión de que el perfil crediticio de Nicaragua se mantendrá resiliente ante las presiones geopolíticas», agrega.

Amplios amortiguadores fiscales

De hecho, Moody`s considera como «amplios y crecientes amortiguadores fiscales y externos de Nicaragua, un perfil favorable de vencimientos de deuda y una muy sólida capacidad de pago de la deuda en comparación con sus pares».

«Los superávits del gobierno general desde 2022 han impulsado una firme tendencia a la baja en los ratios de deuda pública y han respaldado la continua acumulación de depósitos gubernamentales. A nivel del gobierno general, los superávits se mantuvieron en torno al 2 por ciento en 2025, por encima de las expectativas previas», precisa.

«Estos superávits se han logrado intencionalmente, reflejando supuestos conservadores de ingresos, un desempeño estable de los ingresos en torno al 29 por ciento del PIB y altas tasas de ejecución del gasto, del 97-98 por ciento de los presupuestos aprobados.

«Todos los niveles de gobierno, incluido el sistema de seguridad social, han mantenido superávits, lo que refuerza la solidez del balance del sector público. Como resultado de estos superávits, los depósitos del gobierno en el banco central alcanzaron un récord del 13.5 por ciento del PIB a septiembre de 2025, cubriendo aproximadamente el 38 por ciento de la deuda pública pendiente», sigue resaltando.

Reservas y deuda pública

«La acumulación de activos fiscales líquidos reduce considerablemente los riesgos de financiamiento y liquidez y proporciona a las autoridades una importante capacidad de absorción de impactos, especialmente en un entorno de opciones de financiamiento externo limitadas. La dinámica de la deuda pública ha mejorado significativamente. La deuda del gobierno general se redujo a un estimado del 35.4 por ciento del PIB en 2025 desde el 36.9 por ciento en 2024», puntualiza.

En el caso de las reservas internacionales, Moodys destaca que estas alcanzaron alrededor del 36 por ciento del Producto Interno Bruto en 2025 y se mantendrán por encima del 30 por ciento del PIB hasta 2027, entre los niveles más altos de América Latina, «lo que proporciona una sólida cobertura contra choques externos y apoya la estabilidad del tipo de cambio bajo el régimen de paridad móvil».

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí