Henry Briceño, empresario nicaragüense confiscado y desterrado.

Henry Briceño, empresario nicaragüense confiscado y desterrado. Foto Cortesía

Henry Briceño, confiscado por la dictadura: «Duele ver cómo destruyeron todo tu esfuerzo»

El empresario caraceño relata las adversidades que ha sufrido tras el robo de sus propiedades valoradas en cerca de 1.4 millones de dólares. Esta es la lista y los detalles de cada propiedad

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El 8 de marzo y el 27 de diciembre de 2025 son fechas que lastiman al empresario nicaragüense y periodista Henry Briceño, de 75 años. En esos días, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo ordenó al Ministerio de Salud (Minsa) inaugurar el Centro de Hemodiálisis Sacuanjoche y el Hospital Primario San Rafael sobre cuatro de las seis propiedades que le arrebataron. «Rosario Murillo no tiene la mínima pena», denunció Briceño en entrevista con LA PRENSA.

El dolor se remonta al 24 de noviembre de 2024, cuando la dictadura ordenó el asalto a sus propiedades y ejecutó su secuestro y destierro junto con toda su familia: su esposa, su hija y su hijo, un menor de apenas 11 años. El operativo policial se realizó en su vivienda ubicada en el kilómetro 48.5 de la carretera San Rafael del Sur-Masachapa.

Lea además: Minsa pagó 3.6 millones de dólares a un contratista para construir sobre bienes robados a Briceño

El despliegue policial estuvo a cargo del comisionado mayor Lázaro Clemente Quintanilla, jefe de la Policía del Distrito Nueve en San Rafael del Sur, y contó con la participación de unos 20 oficiales armados de fusiles AK. Briceño, crítico del régimen orteguista, fue expulsado del país ese 24 de noviembre después de perder su hogar y el patrimonio que construyó durante toda su vida y con mucho esfuerzo.

Briceño detalló a este Diario que las seis propiedades confiscadas están valoradas en cerca de 1.4 millones de dólares. Sobre esos inmuebles, el régimen levantó infraestructuras que después presentó como supuestos «logros del buen gobierno».

«No deja de ser doloroso ver lo que hicieron en edificios donde uno puso su mejor esfuerzo y no solamente esfuerzos personales, sino el esfuerzo y las limitaciones de la familia. Murillo se llena la boca de que es una obra del Gobierno para la comunidad, pero no explica su profundo sentido de maldad», apuntó Briceño.

Las propiedades robadas al empresario Henry Briceño en conjunto están valoradas en más de un millón de dólares
Las propiedades robadas al empresario Henry Briceño en conjunto están valoradas en más de un millón de dólares. Fotos: Cortesía

El empresario nicaragüense detalló a este Diario el costo de cada propiedad que le fue arrebatada por la dictadura. El Complejo El Vivero, donde se ubicaba su residencia y dos negocios más, tiene un valor de 625.9 mil dólares. La residencia tiene una extensión de 408 metros cuadrados y tenía apenas dos años de haber sido construida.

Mientras que el Hostal El Central posee un costo de 175.9 mil dólares. Este mismo tenía cinco apartamentos bien equipados con camas, televisión, comedor, juego de muebles, abanicos, entre otros. El terreno donde se construyó este negocio lo adquirió Briceño por un precio de 45 mil dólares.

En la Residencia La Palmera, cuya extensión es de 186 metros cuadrados, el empresario había construido cuatro habitaciones acondicionadas y contaba con un garaje con capacidad para cuatro vehículos.

En el Motel La Loma, cuyo terreno fue adquirido por Briceño por 15 mil dólares, tenía nueve apartamentos equipados, una recepción, patio y espacio para siete parqueos.

«La cultura del régimen no es de comprar, es de robar»

El empresario consideró que estas inauguraciones no son actos aislados, sino parte de una estrategia deliberada de la dictadora Murillo para borrar el legado de quienes consideran opositores.

«Rosario Murillo no tiene la mínima pena. Pretende borrar la imagen nuestra, el esfuerzo nuestro, el sentido de la decencia que pusimos a prueba en ese pueblo. Quiere borrar nuestro nombre del imaginario de la población, pero no lo va a lograr», afirmó.

Briceño confía que los pobladores de San Rafael del Sur conocen muy bien el origen de las propiedades. «La gente sabe que ese hospital tiene el sello de que la propiedad fue robada a Henry Briceño. Duele ver cómo destruyeron todas tus obras y esfuerzo porque cuando uno es pobre y lo único que tiene son títulos académicos, lo que le queda es trabajar y limitarse de muchas cosas», mencionó con nostalgia.

El empresario nicaragüense no titubea al denunciar que en Nicaragua «el régimen no compra: roba, arrebata, destruye y mata. La cultura del régimen no es de comprar, es de robar».

Las obras públicas alzadas en las propiedades robadas al empresario Henry Briceño
Las obras públicas alzadas en las propiedades robadas al empresario Henry Briceño. LA PRENSA

Al mismo tiempo cuestionó que sea el Minsa —una institución que enfrenta carencia de recursos y personal médico— quien encabece la construcción y administración de las obras sobre bienes confiscados.

«Si en los hospitales hay escasez de médicos, ¿de dónde van a sacar para llenar estos nuevos espacios hospitalarios que fueron levantados a través de la rapiña?», cuestionó.

Minsa, «la institución premiada»

Desde 2018, cuando la dictadura reactivó las confiscaciones en el país —una de las viejas prácticas del sandinismo— el Minsa se ha convertido en la institución más «premiada» con las propiedades incautadas. De las 49 propiedades confiscadas desde ese año, al menos 20 fueron asignadas al Minsa y posteriormente maquilladas como supuestas «obras públicas», según un conteo realizado por LA PRENSA en mayo de 2025.

Fue en ese año que el Minsa se estrenó en ser la institución en montar centros sobre las propiedades robadas a Confidencial, 100% Noticias, Centro de Información y Servicios de Asesoría en Salud (Cisas), Casa Popol Nah, Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Instituto para la Democracia y el Desarrollo (Ipade) y la Asociación de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas María Elena Cuadra (MEC), estas propiedades fueron asaltadas en 2018, pero hasta 2021 se concretaron las confiscaciones de facto.

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Más recientemente, en marzo del 2023 el Minsa inauguró el Centro de Atención a la Salud de las Mujeres Dra. Ligia Altamirano en las instalaciones del Centro Humboldt, en Managua; y el 26 de febrero de 2025 el Centro Nacional de Fisioterapia Ciro Molina fue montado en un inmueble confiscado al Club Campestre Las Colinas, en Managua. 

Otro inmueble que fue confiscado y convertido en el Centro Oncológico Nacional Dr. Juan Ignacio Gutiérrez Sacasa fue el campus robado al Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (Incae).

«La maldad es de carácter público y planificada»

En medio del contexto represivo que se vive en Nicaragua, el crítico de la dictadura alertó a los empresarios que quedan en el país, incluidos los aliados de Ortega Murillo, que «no crean que están tan seguros, es claro que están pagando un alto costo por permanecer ahí».

Briceño advirtió que si la represión incrementa en un futuro cercano, el drama social del país podría profundizarse más. Uno de los principales efectos, dijo, sería la continuidad del exilio, especialmente hacia Costa Rica. Mencionó que otro sector de la población intentará resistir y mantenerse en el país.

«Los que tienen una vivienda, una pequeña pulpería, van a aguantar, pero la gran pregunta es ¿hasta cuándo?», recalcó.

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A su juicio, ese límite llegará cuando la represión se vuelva insoportable para esa persona. «La represión es control, y ese control va a provocar que más nicaragüenses sean desterrados. Ese es un drama humano que se va acentuar aún más», señaló.

Para Briceño, el patrón de la dictadura es claro: convertir el despojo en propaganda, mientras se profundiza el daño humano. Un año y 75 días han pasado desde aquel 24 de noviembre de 2024, cuando Briceño fue obligado a abandonar Nicaragua. Desde entonces, lucha porque se sepa la verdad y que los responsables de los abusos contra él y su familia no queden en la impunidad.

«La maldad está a flor de piel, es de carácter público y planificada porque detrás hay un plan estratégico de Murillo. Pero la memoria de la gente y la verdad no se demuele», concluyó el periodista y empresario Henry Briceño.

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COMENTARIOS

  1. Hace 4 meses

    «Cualquiera menos Somoza» gritaban como energúmenos en 1979. Para que observen cómo les pagaron los «Muchachos» del criminal FSLN. Uno tiene el gobierno que se merece.

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